Lo que no sabes... |
![]() http://loquenosabes.blogia.com Blog ganador del Thinking Blogger Award 2007
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Me gustan los gatos. 1.- Descansa: Duerme en cada oportunidad que tengas. Si de descansar se trata, mis gatillos solo buscan un lugarcito, se acomodan y disfrutan del sueño. ¡Mientras lo hacen, el mundo puede rodar, pero ellos están descansando! 2.- Disfruta de la naturaleza: Acuéstate en el pasto, siéntate sobre hojas secas, en la tierra, asómate por la ventana y observa las nubes, los pájaros, siente el aire que sopla. Mi gato Tito cada que sale al jardín, aprovecha la ocasión para revolcarse en el pasto y en la tierra. ¡Lo disfruta! Y Natasha al asomarse por la ventana lo hace, además de para dejarse ver, para observar y disfrutar el jardín. 3.- Come lo necesario: Una de las lecciones que me han dado mis gatos a lo largo del tiempo, es que hay que comer lo necesario. Tanto Tito como Natasha, comen varias veces al día pequeñas porciones de alimento. Toman agua cuando así lo quieren, y son muy felices. Si al comer se ensucian, no importa, ya se limpiarán, mientras tanto están disfrutando del manjar. 4.- Enójate cuando realmente valga la pena: Cuando mi perrita Ivy molesta a cualquiera de mis dos gatos, éstos se enojan. Pero cuando la perrita entra a mi cuarto, que es territorio gatuno, es cuando maullan, bufan, se esponjan. Eso sí, lección gatuna número uno: nunca ataques si no eres atacado. Como mi perrita no los agrede, ellos no lo hacen. Todo queda en un pleito ¡de palabras! 5.- Defiende lo que es tuyo (muy relacionada con lo anterior): Como en el caso anterior, mis gatos lo que hacen cuando Ivy se mete a mi cuarto y se come su alimento es defenderse. Ellos defienden lo que es suyo: su territorio, su cama, su alimento. ¡Qué gran lección! 6.- Disfruta del afecto: Estoy blogeando y llega Natasha. Sin importarte lo que esté haciendo, se trepa a mis piernas, se acomoda en ellas y se recarga en mi brazo. ¡Quiere apapacho y nadie le quitará ese gusto! ¡Ni la computadora! ¡Ni mis amigos bloggers! ¡Nadie! Cuando me acuesto por las noches, a mis pies se acomoda Tito, y encima de mi pecho Natasha. Mientras nos llega a los 3 el sueño, los acaricio. Ellos ronronean y disfrutan de la apapachoterapia. Lo disfrutan, lo demuestran y lo buscan. Disfruta de cada abrazo, cada caricia, cada mimo que te den tus afectos más cercanos. ¡Por eso me gusta abrazar a mis amigos, es tan reconfortante! 7.- Busca la tranquilidad: Aunque sea por pocos minutos, refúgiate o busca un lugar tranquilo. Si hay silencio, mejor. Pareciera un viejo consejo de meditación, pero es algo que he aprendido de mis gatos. En ciertos momentos del día, se desaparecen de mi vista. Al buscarlos los encuentro en los lugares más insospechados: debajo de la cama, en un rincón del closet, entre las cobijas, o en lo alto de algún mueble de casa. Se alejaron de todos para disfrutar unos minutos de su soledad y de su silencio. 8.- Dedícale tiempo a verte y sentirte bien: Por las mañanas, mucho antes de que salgan de mi cuarto, mis gatos pasan largos minutos acicalándose. Se lamen sus manos, sus patas, su espalda, la panza. Ponen especial énfasis en la cara: se limpian una y otra vez. Ya que están presentables, se levantan y se disponen a conquistar al mundo. 9.- Juega, juega mucho: Llega el día de cambiar las sábanas de mi cama. Mientras las ponemos, a alguno de mis gatos se le ocurre jugar a las escondidas entre las sábanas: se mete rápidamente en ellas, juega, corre y cuando es descubierto, se queda impávido y se nos queda mirando con una expresión de “¡Otra vez!”. Si llegan a encontrar un pequeño listón colgando, o en el suelo se encuentran algún alambre o algo curioso o digno de su atención, jugarán pelota con ese objeto, lo morderán, tomarán con sus garritas… El asunto es jugar, con lo que sea. 10.- Mantén tu dignidad en alto: Recuerdo una ocasión, hace muchos años, que mi primer gato estaba dormido sobre un mueble de la sala. Repentinamente, se sobresalta y cae del mueble, estando aún dormido. Al darnos cuenta, no pudimos resistir reírnos. A los pocos segundos, sale mi gato de atrás del mueble, nos observa detenidamente, y después se sube al cuarto a seguir durmiendo. ¡Todo, menos una burla!, fue la lección. La verdad, esto lo escribí con mucho afecto para Ustedes. Considero que los gatillos me han enseñado mucho de cómo vivir una o 9 vidas, y decidí compartirlo con ustedes. Fecha: 07/05/2007 04:22. Fecha: 07/05/2007 08:19. Fecha: 07/05/2007 09:23. Fecha: 07/05/2007 10:34. Fecha: 07/05/2007 15:28. Fecha: 07/05/2007 19:20. Fecha: 07/05/2007 21:59. Fecha: 08/05/2007 02:36. Fecha: 08/05/2007 13:31. Fecha: 08/05/2007 16:38. Fecha: 09/05/2007 09:03. Fecha: 09/05/2007 10:54. |