Blogia

Lo que no sabes...

Tiempos pasados. Tiempos prácticos

Tiempos pasados. Tiempos prácticos

Recién cambié de aparato celular.
Como parte de la renovación de contrato con la empresa telefónica, tengo derecho a cambiar de aparato, cosa que no hacía desde hace cosa de dos años.
Desde que empecé a usar celular (unos 10 años atrás), siempre opté por modelos prácticos, con utilerías funcionales y claro, nada ostentosos.
Al principio esa labor era sencilla: los teléfonos no pasaban de tener agenda de contactos, juegos, alarma y hora.
Pero según comenzaron a hacerse más completos -y complejos- los aparatos se convirtieron en punta de lanza de gadgets portátiles.
La onda empezó con pantallas monocromáticas (azules, como algunos Samsung), posteriormente mil mucho mil tonos, que al paso de los años suenan a antiguo.
Los ingenieros desarrolladores de celulares se aventaron otro tiro: incluir la modalidad de manos libres, que no era sino un micrófonoaudífono con el cual las manos estaban a disposición total para cubrir las numerosas actividades que se tenían que hacer.
Y de ahí a todo lo que conocemos: teléfonos con cámara, radio, internet, agenda, recordatorios, memoria de voz, música, etcétera...
Y bueno, ¿a qué viene todo este recuento tecnológico?
Con el aparato que se anexó a mi vida y mis usos siento que los ingenieros fueron demasiado lejos.
Con ejemplares anteriores el manoslibresmicrófonoaudífono era un sólo aditamento, que se enchufaba y desenchufaba sin mayor complicación.
¡Pues eso también ya forma parte del pasado!
Anoche hice una llamada y decidí estrenar el manos libres de mi teléfono. Hasta ese momento el manos libres permanecía empacadito y con ese olor a plástico recién procesado.
Procedí a desempacar la monería que ya ahora entendí no era el manos libres.
Ya había visto que dentro de la caja se encontraban dos pequeños embalajes plásticos. Uno de ellos era, a todas luces, audífonos. Pero el otro me resultaba un enigma. ¿Qué era? Revisaba una y otra vez el manual de operación y no se hacía mucha referencia a esa parte del teléfono que parecía haberse colado de un contenedor de juguetes de la Guerra de las Galaxias.
¿Un localizador GPS? No, como para qué si todavía puedo regresar a casa en mis cinco sentidos.
¿Un clicker para entrenar bien a mis perros? Para nada, sería demasiada atención personalizada por parte de Nokia.
¿Un chip con toda la información del manual de usuario procesada, para ingerirlo y saber todo el know how del modelito sin necesidad de leerlo?
¿Un adaptador que reduce en un 30% las emisiones contaminantes y ayuda a darle en menos tiempo en la torre al planeta? (Por cierto, ¿qué pasó con esa gran preocupación mundial del "calentamiento global"?)
Para nada... teniendo ya conectados los audífonos al celular y colocados los auriculares en mis oídos, me voy dando cuenta que en esos 15 centímetros de cable no estaba el micrófono... ¿Aquel objeto triangular, de color negro traslúcido, que al apretarlo me recordó al clicker de entrenamiento canino, era el complemento del manos libres? ¡Eureka! ¡Así es!
Por si fuera poco con la cantidad de cables que uno trae colgando a diario, Nokia tuvo la genial idea de hacer el adaptáculo A y el adaptáculo B, el cual son dos cosas... pero diferentes. Nokia en su inmensa sapiencia que ha recabado por tantos años de tratar con el mercado consumidor de teléfonos celulales, tomó la decisión de ir contra la corriente de eficientar recursos... o tiempo... o facilitar su uso.
El adaptáculo A son audífonos.
El adaptáculo B es el micrófono para dar comandos de voz (la neta una maravilla, aunque parezca que el teléfono y el usuario hablen idiomas distintos y se opte por acortar la ruta usando, como es costumbre, la agenda de contactos) y para que a uno le escuchen al hablar por teléfono sin manos. Claro, la mecánica tenía que ser estorbosa: escucho radio, por lo tanto tengo conectado al celular y a mis oídos, el adaptáculo A. Si quiero usar el manos libres, tengo que desconectar el adaptáculo A, conectarle el Adaptáculo B, y este, al fin, es el que va directamente al teléfono celular.
Si opto por deshacerme de tantos cables desconecto el adaptáculo B del celular, le desconecto el adaptáculo A y éste último lo vuelvo a enchufar al celular. ¡Sencisho!
Haciendo honor a la verdad siempre estoy abierto a la tecnología. Me fascina cuando un gadget me incorpora a su vida. Cuando me facilita o me entretiene con sus múltiples usos. El telefonito está genial, y de hecho no es el primer Nokia que tengo. Este ejemplar trae un jueguito al cual me estoy haciendo adicto. Se trata de construir edificios: City Bloxx. Que está acelerando la llegada de la artritis a mis articulaciones.
Y así pues, después de hallarle sentido al sinsentido de la tecnología, llego a la conclusión que:
¡Ah que tiempos aquellos, los pasados, los del recuerdo, los del comienzo, los del "Te acuerdas cuando traían"!
Aquellos sí eran tiempos mucho más prácticos.

 

Algo tiene...

Algo tiene...

¡Qué feliz me siento de vivir en este planeta!
Muchas cosas pasan día a día que el asomarme por mi ventana o introducirme al mundo de la web como para decir: "Claro, este mundo tiene cosas maravillosas". Y de antemano perdón si en este post me veo algo irreverente o burlón, pero hoy me levanté con ganas de molestar al prójimo (aunque mi religión lo castigue y Dios en su inmensa sabiduría me tenga preparado un rayo al salir de mi casa).
Pero caray... este mundo da muchas vueltas y pone a todos en sus respectivos y justos lugares (por obra y gracia divina, incluída la de Fidel Castro que anda dándose baños de santidad con la iglesia ortodoxa rusa). Las elecciones norteamericanas pintaron más previsibles, como buena película de acción. Los gringos votaron por el bueno del cuento, contraviniendo a sus propias convicciones racistas y de supremacía aria dando el voto (de castigo o no) al buen Barak Obama, que tantas cosas se dijeron de él que ya hasta dudo que sea de color. Por cierto, ¿quién le dijo a Michelle, esposa del próximo presidente, que se veía bien con ese peinado a la Rey León?
Por su parte, al viejito blanco de McCain y sus ancianitas seguidoras, y a su candidata a sastre Sarah Palin les pusieron tremendo alto en su carrera política por los siguientes cuatro años. En éstos cuatro años ambos políticos (con o sin sus viejitas pro McCain) podrán hacer de su vida un paraíso. Aunque ya dijo McCain que los días postelectorales le han caído como anillo al dedo: "Duermo como bebé", dijo pocos días atrás en una entrevista. "Duermo dos horas, me despierto y lloro, me vuelvo a dormir dos horas, me despierto y lloro", dijo atinadamente este hombre que su apellido siempre me recordó a una marca de salsas catsup.
La Palin ya puede dormir también tranquila. Un productor de películas porno, Cesar Capone, famoso por hacer cintas con actrices maduras pero cachondas puso a disposición de la candidata republicana a la vicepresidencia 2 millones de dólares para que protagonice una cinta porno. Tal noticia del día de ayer martes provocó una duda (además de detonar en mí cierta lujuria morbosa por imaginar a la Palin en plena acción):

¿Qué tiene la Palin que a fuerza la quieren hacer estrella porno? No tiene muchas tetas, aunque sí está en forma.

Reviso algunas fotos de Doña Sarah y bueno, no tiene muchas tetas.
Está en forma sí, pero no me imagino que su líbido ande por las estrellas como para aventarse dos horas de sexo extremo y sabroso como ese que seguramente su hija de 17 años tuvo hasta quedar embarazada.
La oferta del productor porno se puso cachonda cuando se aventó la idea de ofrecer 100 mil dólares y una motonieve marca Artic Cat nuevecita de paquete para que en la cinta aparezca Todd, el actual esposo de la gobernadora de Alaska. Ya entrados en gastos, eso sería lo de menos. El buen Todd no sufriría más, tal vez, que aquella ocasión en que fue detenido por conducir borracho.
Para que no haya con que las palabras se las lleva el viento, Capone publicó en su página de internet que el dinero ofrecido a Palin (esos dos millones de billetes verdes) estará en custodia en un depósito, para que nadie le meta mano.
El ofrecimiento laboral y monetario fue publicado en el periódico The Vancouver Sun. Hasta el cierre de este blog la gobernadora no ha respondido a la invitación, que fue enviada mediante una carta a su oficina administrativa en Juneu, con fecha 6 de noviembre.
Hagamos un alto y pensemos unos segundos: digamos que la Palin no llegó con las manos tan limpias como quisieron hacerle creer al electorado norteamericano. Tras de sí, Palin traía algunos asuntos atorados con dinero público, específicamente algunos viáticos; su presunta integración  a grupos extremos (¿extremistas?) del Partido Independentista de Alaska (AIP, en inglés). La descripción que hizo Palin de sí misma en una entrevista no dejó muy buenos puntos en muchas mujeres norteamericanas: "Lectora voraz, buena cocinera e intelectual". ¿Acaso su postura radical antiabortista pesaba menos?
No me sorprende. El último escándalo que se aventó la Palin surgió por sus costosos trajes sastre que vistió en campaña. Según algunos medios, Palin no repitió un sólo ajuar. Y para eso se requiere mucho dinero, que vaya que les está haciendo falta a los sobrinos del Tío Sam.
Hablando del escenario nacional pienso

¿Porqué esas cosas nada más pasan en Estados Unidos?

¿Porqué en México no hay algún productor de porno cutre y barato que ofrezca dinero a personas públicas por enseñar sus miserias o consagrar sus maravillas corporales?

Y es que también el panorama mexicano no da para mucho. ¿Elba Esther haciendo porno? ¡Demasiado! Prefiero pensar en aviones que caen en avenidas transitadas. ¿Beatriz Paredes en traje de baño o top less en la orilla de una alberca rodeada por actores porno, deséandola? ¡Mi imaginación no es tan prolija! ¿Josefina Vazquez Mota en una espesa selva en brazos de un Tarzan excitado? Mmmm... no suena mal, pero no veo a mi ex jefa con esos dotes.
La conclusión a la que llego, es que el sistema norteamericano (TODO el sistema) está hecho para que funcione y opere como un gran espectáculo. El gran Show americano.
Pero sí, quiero ver a la Palin en una película porno... ¡me hará reír mucho! Así ya podré darle connotaciones eróticas y fetichistas a su muñeca, que no creo que sirva ni para pisa papeles.

Trabajo y diversión

Trabajo y diversión

Digo la verdad cuando me refiero que mi principal hibbie es mi trabajo.
Mi profesión, y una que otra cosilla que hago para matar el tiempo, nunca la he visto como una carga, ni como una cruz que tenga que llevar a mis espaldas... es más, ni como una labor que, dice el dicho popular, es tan miserable que hasta pagan por hacerlo.
Mi trabajo me llena, me gusta, me apasiona, me entretiene... Eso no quiere decir que tenga puntos complejos o que prefiera evitar (sobre todo lo relacionado con el fisco), pero me estaría poniendo mis moños. Mi trabajo, en pocas palabras, me hace feliz.
Pero no todo el mundo corre con la misma suerte. Y de hecho me viene a la mente una serie de trabajos y sus respectivos niveles de felicidad: muertero, desarrollador de armas letales y no letales, y todas aquellas profesiones que son tan riesgosas como mal pagadas. Aunque la balanza no siempre está tan chueca: los limpiavidrios tienen ganancias bastante decorosas, lo suficiente como para que las futuras viudas vivan cómodamente.
Ya me estoy adelantando demasiado. Bueno, ya me estoy desviando del tema.
Recientemente la Universidad de Chicago hizo un estudio llamado "Job satisfaction in the United States", donde se dan a conocer algunas luces respecto a qué hace felices a los trabajadores. El resultado: se obtiene más satisfacción, más allá de lo monetario, sino en lo anímico y emocional, en aquellos trabajos que involucre ayudar a otros, ya sea técnica o científicamente, o en creatividad.
Tom W. Smith, director del Observador General Social del Centro Nacional de Investigación de Opiniones de la Universidad de Chicago (me pregunto si ese nombre tan largo le hace feliz al Sr. Smith), dijo que "La felicidad va determinada por cuánta obtienes de todos los rubros de tu vida, y el trabajo es un aspecto importante". Con esas palabras ya completó mi felicidad...
De acuerdo al estudio, el top ten de las profesiones u oficios que hacen sentir bonito son:

1.- Clérigo.- En el estudio reportó un 67.2% de felicidad.
CITIZEN DICE: Una buena opción de ingresos (según el estudio los ingresos ascienden a $44 dólares en un salario promedio por hora considerando una experiencia laboral de 5 - 9 años). Además de dar palabras interesantes y reflexiones inentendibles, en el confesionario uno se enteraría de la vida ajena. Y eso, vaya que vale la pena...

2.- Bomberos.- 57.2% de felicidad.
CITIZEN DICE: Labor que se desarrolla en medio de altas tempraturas. No es mala idea dedicarse a esto, pero en México los bomberos son considerados por el estado como trabajadores de segunda y generalmente trabajan en condiciones miserables. Para altas temperaturas, mejor trabajo en una playa...

3.- Transportación, boletaje, y agentes de reservación de viajes (agencias de turismo).- 56.5% de felicidad.
CITIZEN DICE: Dicen los que trabajan en la industria que no es negocio. Y yo me pregunto: ¿tan no es negocio que las agencias de viajes crecen como los índices de desempleo? Es una buena opción, además si se trabaja estrechamente con una aerolínea está el incentivo de viajes beneficio, o de menos de conocer gente interesante. Aunque el turista siempre quiere que se le trate como si fuera el único. Es demasido.

4.- Arquitectos.- 53.5% de felicidad.
CITIZEN DICE: ¿Comenté que la opción de clérigo era buena? Lo confirmo. La arquitectura me gusta pero ya con los resultados finales. Por mientras, como las suegras: de lejitos se ven mejor.

5.- Maestr@s de educación especial.- 52.6% de felicidad.
CITIZEN DICE: Muy buen trabajo, pero es para especialistas en el tema. No es cualquier cosa desarrollar las habilidades cognitivas y de apredizaje a personas que no nacieron con todo el paquete intelectual, o físico, o sicológico completo.

6.- Actores y directores.- 51% de felicidad.
CITIZEN DICE: El glamour y las fiestas no está mal, suena tentador. Pero con la crisis de guionistas en el futuro veremos a actores y directores con sus carritos sandwicheros de Laura Bozo en las calles de Hollywood. Demasiado riesgo... La arquitectura no sonaba nada mal.

7.- Técnicos Científicos.- 51% de felicidad.
CITIZEN DICE: La ciencia, lo he dicho muchas veces, va dos pasos adelante de nuestros tiempos, y siempre hace cosas que nos deja con la boca abierta. Pero de ahí a hacer de la ciencia una forma de vida, es solamente para los elegidos. Claro, da gusto ver a Stephen Hawking disfrutando de un viaje en gravedad cero, es interesante escuchar sus palabras, su sapiencia... pero a Hawking le ha llevado toda su vida desarrollar tremendos conocimientos. Yo soy muy disperso, y a la tercera vez que mi experimento con nanotecnología en ratones albinos anoréxicos no diera resultados me uniría a los directores y actores con mi carrito sandwichero.

8.- Misceláneo de mecánica y reparaciones.- 53.6% de felicidad.
CITIZEN DICE: Realmente me daba poca felicidad cuando una llanta se me ponchaba. Y ni qué decir de cuando la gasolina se acababa a media carretera entre un poblado desértico y uno semidesértico. Además detalles de los motores y su funcionamiento ocuparián demasiado de mi tiempo y mi memoria. Peor aún: de coches se nada. Hasta hace unos 15 años me enteré que los famosos bochos no requerían agua... ¿Puedo retomar mis experimentos con nanotecnología en ratones albinos anoréxicos?

9.- Ingenieros Industriales.- 48.4% de felicidad.
CITIZEN DICE: A mis pasados 30 años todavía no encuentro la diferencia entre un ingeniero y un ingeniero indistrial. Me parece que ellos están detrás de proyectos tan cotidianos como el desarrollo de cajas de cartón, medir su resistencia, etcétera; o incluso con modificar o echar pa atrás envases de refrescos... pero... ¿acaso para eso no están los creativos que son muy creativos? La diferencia es que aquellos si estudiaron, y éstos últimos no.

10.- Pilotos aviadores y navegadores.- 49.1% de felicidad.
CITIZEN DICE: Creo que estaba muy en lo cierto cuando de niño quería ser piloto aviador. Tendría garantizado casi el 50% de felicidad.

Yo de México...¿y tú?

Formar parte de un país no es fácil.
Conlleva cargar con el estigma (positivo y negativo) de lo que implica decir "Soy de...".
Nos encontramos que situaciones conocidas.
Cuando me entero que una persona es de EUA, lo primero que pienso es "ah, seguro tiene cara de idiota y quiere sexo".
Sin embargo, si conozco a alguien de Francia mi concepción es distinta: "Es vitivinicultor". Si el conocido es oriundo de Venezuela, no lo puedo imaginar sin ver reflejado en sus ojos la imagen del Rey Chávez.
Pero, ¿qué sucederá con los habitantes de la Ciudad turca de... Batman? Batman es el nombre de una provincia sudoriental habitada en su mayoría por personas de origen kurdo y también responde al nombre de una ciudad de 239.000 habitantes en esa zona que creció rápidamente, tras hallarse allí yacimientos de petróleo en la década de 1940.
Recientemente, el alcalde de ésta ciudad declaró que ya está trabajando con abogados para entablar una demanda a Hollywood y al director de cine norteamericano Christopher Nolan por el uso del nombre Batman sin respetar los derechos de autor internacionales.
Otra parte del mundo que no se midió con su nombre es la Isla de Anglesey, en Gales. Como parte de su estrategia publicitaria decidió autoproclamarse "La Ciudad de las 58 letras", bautizándose como: "Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch“, siendo así la ciudad con el nombre más largo de Reino Unido. Aunque parezca que el nombre es una mariguanada de un creativo en publicidad, está casi en lo cierto. El nombre en galés tiene un significado que no ayuda mucho a la recordación del sitio: “La iglesia de Santa María en el hueco del avellano blanco cerca de un torbellino rápido y la iglesia de San Tisilo cerca de la gruta roja”. ¿Cómo aparecerá el destino impreso en tickets de bus o de avión? O más complejo todavía: ¿los productos que ahí se elaboran dicen "Hecho en Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch"? Ellos mismos se agobiaron con ese nombre y decidieron reducirlo a "Llanfair PG" o "Llainfairpwll". ¡Menos mal!
No comas ansias.
La cosa se pone cachonda... Increíble pero cierto, ese nombre no es el topónimo más largo del mundo. Ocupa, honrosamente, el tercer lugar.
Impronunciable sí, pero la ciudad neozelandesa de 67 letras es: Tetaumatawhakatangihangakoauaotamateau rehaeaturipukapihimaungahoron ukupokaiwhenuaakitanarahu le sigue en extensión.
Tailandia, pintoresca y florida, arrasa con todas las posiblidades infinitas de la creación. Cuenta con una ciudad de nombre:

Krungthepmahanakornam ornratanakosinmahintarayutthayamahadilokphopnoppa atrajathaniburiromudomrajaniwesmahasatharnnopparatrajathan iburiromudomrajaniwesmahasatharnamornphimarna vatarnsathitsakkattiyavisanukamprasit amornphimarnavatarnsathitsakkattiyavisanukamprasit


163 letras conforman este topónimo.
Más cardiaco se pone el asunto porque este topónimo no es el más largo del mundo, ni se encuentra registrado en el Libro de Récords Guiness... ¿el motivo? Bueno, es un topónimo en desuso.
Y así como los de Batman (Turquía), han de decir: "Soy batmandés". Los de al Isla de Anglesey se defininen seguramente como "Llainfairpgenses". Los de Neozelandia "Tetaumatawhakatangihangakoauaotamateau rehaeaturipukapihimaungahoron ukupokaiwhenuaakitanarahuanos", yo digo "Soy Mexicano... ¡de México!

---->  LA DEL ESTRIBO: Paulina Rubio le tomó el pelo a todos los medios de comunicación que reprodujeron la noticia de que la Chica Dorada había votado por Obama. Al principio se pensó que, efectivamente, había ido tempranito a las urnas porque ya había conseguido su tan anhelada residencia. Sin embargo, expertos en la material le abrieron los ojos a todos, y aclararon que un residente no puede votar. Para que algún extranjero pueda elegir a su candidato favorito, debe tener la ciudadanía, trámite que puede tardar años. ¿No quedamos que se sentía y hablaba como española? ¿Ahora que, hablará como pocha?

Recorte... II

Recorte... II

Son mi delirio.
Por un buen tiempo, en mi infancia, y sobre todo durante nuestros viajes a los Estados Unidos, no podía ver mi día sin uno (o dos, o tres, etcétera) paquetes de éstas delicias: mini donas. Pero eso: Mini, pequeñas, sino no.
Hace algunas semanas, Lester desató mi locura de nueva cuenta por éstas bombas en grasas, cuando al tener guardadas en una bolsa de papel una órden de donitas mi olfato las detectó y en un santiamén desaparecieron.
Regresaron a mi vida.
Un recorte de mi diario de vida bastante irresistible.
Donitas, donitas, ¿cuántos gramos de sobrepeso me dieron en mi infancia? No lo sé, y la verdad, no me interesa.
Sabores y olores que nos regresan en un tronar de dedos a momentos, días, años específicos y echan a andar nuestro cerebro para darle un sentimiento.
Un recuerdo... suculento.

Desde mi isla

Desde mi isla

Hoy escribo desde mi isla.
Bueno, realmente siempre lo hago, así que esa aclaración no tiene mucho sentido.
Pero lo que me lleva a afirmar de nueva cuenta que vivo en una isla es un hecho, conformado por varios más, como rompecabezas, que he reconocido en algunas pocas ocasiones. Y eso tocó su punto álgido recientes días atrás.
Digamos que alguna parte del capítulo "Socialización" de mi libro de la vida no ha sido muy nutrido o desarrollado.
Aún y cuando crecí en un ambiente de mucha socialización, fiestas, reuniones, visitas, amigos, comidas, pachangas, borracheras, siempre he tendido a marcar mi línea al respecto. De nene no tenía mucha opción. O bueno, sí había más de una opción: estar en la fiesta o estar en la habitación, intentando dormir con el ruidero de abajo. Así que siempre opté por la primera opción.
Ya grandecito el tema me siguió siendo incómodo. Secundaria, preparatoria, y buena parte de la universidad evadí el tema de las reuniones. Específicamente, ya bastante más crecidito, clasifiqué mi fobia: las fiestas en casas me resultaban abominables. Pero ni así me entusiasmaba mucho el salir a una reunión, con gente desconocida que pretendía comportarse y tratarme como amigo de toda la vida, e intentando ingresar a mi vida como si me fuera a dar una herencia millonaria. Lo se, a veces soy muy interesado, pero ahora este no es el punto.
Hasta que encontré que el medio ideal para que yo la pase de fábula eran los antros de música electrónica: mucha gente, muy buena música, mucho baile y si bien todos la hacíamos de cómplices de todos, no había esa necesidad (y necedad) de integrarse y sentirse indispensable. Uno llega, empieza su noche, y al final, un profundo respiro y a salir a la calle. Incógnito en medio de la multitud.
Por mi parte, eso era un caldo de cultivo maravilloso para abrirme poco a poco para tener como hasta la fecha un buen grado de desenvolvimiento.
Es cierto, el Citizen de ahora en lo social no es el mismo, es diametralmente opuesto, al Citizen de hace 15 años.
El tema de aproximarme y relacionarme con desconocidos ya no me resulta tan complejo... (y me ha dado gratos momentos... UUyyy)... pero sigue estando el negrito en el arroz.
Y el negrito en el arroz se oscureció más la semana pasada, días en que pasaron dos cosas.
Cierta tarde, agobiado por cierto aburrimiento y monotonía del día, opto por llamarle a mi amigo "A" y proponerle vernos en la tarde-noche en las proximidades de nuestros territorios. La cita se lleva a cabo. Actualizamos nuestras vidas, nos contamos cosas que sólo se le cuentan a los grandes amigos, y siempre, muy a mi estilo, dejo abierta la puerta para un encuentro próximo, futuro, cercano, afectuoso.
Nada más que en esa ocasión hubo una variante: de la nada me surgió proponerle salir la noche del viernes. La idea era acudir "A", su respectivo amigonovioparejaprospecto, yo y el inseparable Sr. ABcedario a cenar. "Para que charlemos y la pasemos agusto", fue mi argumento. "A" no dudó en aceptar mi propuesta. Total, si le he conocido cualquier cantidad de amigos cariñosos, no veía la inconveniencia de reunir en un sólo lugar al que parece que será el definitivo por un tiempo.
Los días pasaron.
Un día antes, el jueves, con mi agobiante antisocialismo al borde de los poros de la piel decidí cancelar la cita.
Está bien, eso lo hacen los traidores. Yo no. Pero lo hice.
¿Porqué? ¿Qué me hizo cambiar de opinión? Sencillo (para mí): el pensar en estar en un lugar, rodeado de amigos, pero con un desconocido llenó mis venas de una predicción por lo que habría de pasar. Me ahuyentó. Me atemoricé. Es decir, el saber que charlaríamos de los temas de siempre, pero aderezados con el know how del nuevo integrante (qué piensas de esto, porqué crees lo otro, cómo fue el más allá, por dónde piensas que, en serio, no me digas, quién te lo comentó, etc) mató mi envilecido entusiasmo. Cuando cancelé el compromiso omití mis verdaderos motivos y azares de mi decisión.
Luego, el sábado como era de esperarse hubo fiesta de halloween... ¡con disfraz!
Las pocas cosas que me rehúso a hacer en esta vida es disfrazarme.
Creo que ya va quedando claro que en lugar de anacoreta, soy un amargado.
A petición (e insistencia) del Sr. ABcedario accedí a acudir a la fiesta (en casa)... y claro, el disfraz que me compró (un sencillo antifaz de lobo, con guantes en forma de garra) se veían muy bien en los amplios bolsos de mi chamarra.
La fiesta, en términos generales, estuvo decente. No más de 50 invitados. Menos de 30 y hubiera sido mejor terminar encuerados arriba de las mesas. Pero eso no pasó. Terminó temprano (lo mejor de todo, además de la música).
Y otra vez ese sentimiento.
Esa idea.
Estar con una concurrencia 97% desconocida (el 3% correspondía al Sr. Abcedario, a su amiga y al respectivo novio de su amiga. Ambos, personas muy gentiles, atentas y que me gusta cómo se llevan...) me resultaba inaudito. Me resulta, en el fondo, demasiado falso y actuado.
Y otra vez: gente que sonríe a los demás como si con esa sonrisa fuera a conquistar (suele pasar, suele pasar... hay sonrisas que conquistan). Luego por alguna extraña razón o capacidad telepática, tengo una cualidad de casi casi adivinar los chistes que van a decir las personas... entonces ya te imaginarás que salvo contadas excepciones, muchas fiestas se convierten en algo parecido a estar viendo una película y recordar los personajes, los diálogos...
¡Sí, creo que me estoy amargando!
Con esas dos muestras de botones, fue que me convencí que algo estaba pasando en mi vida.
El deseo incesante, casi clamor, de estar solo. De no tener preguntas, de no responder silencios, de no aclarar ideas, de no tener que estar... Me resulta fácil subirme a mi isla y desde ahí dominar al mundo. "Si ya lo he hecho otras veces, ¿porque no de nueva cuenta?", me pregunto una y otra vez.
Pero no. Ahora no es lo mismo. Ahora es un deseo de agarrar mi isla y quedarme ahí.
Si así es: con mi internet, con mi Blog, con mi iPod, con mis mascotas, con mis libros, con mis dulces, con mi café, con Lester, con mi Santa Casta y Pura Madre, con el Sr. ABcedario... ¡y nada más!
Porque es mi Isla. Yo la he construido, Yo decido quién entra. Comparte. Disfruta. Vive.

Los recuerdos que guardé... y que olvidé

Menuda tarea me puse a hacer a la 1 de la mañana.
Sin tener mucho frente a mí, y teniendo al computadora encendida, ingresé a mi correo y algo, no se qué pasó, me dijo que era buena idea ponerme a limpiar mi bandeja de entrada del mail.
"Es rápido", pensé, teniendo en mente que hace pocas semanas -o meses- ya había realizado tal tarea... pero en otra cuenta de correo.
Cuando comencé a avanzar por el listado de mails, y de preguntarme qué me llevó a guardar correos de remitentes que ya no me acuerdo, fue cuando el colmo se me apareció en forma de correo...
El mail está fechado en el mes de febrero, y dice en el título del mismo "Ejemplar de Miklos"... como del día de hoy a febrero mi memoria se ha perdido en cientos de mails más, le doy click para revisar (recordar) de qué se trata. Bueno, siendo breves y para que veas por dónde anda mi cabeza en algunas ocasiones, resulta que me informan que soy el afortunado ganador de un libro. Así es, y no me preguntes más porque no sabría si reir o llorar. Por lo que intuyo, en aquellas fechas participé en alguna trivia organizada por el periódico Excélsior de México donde, claro está, através de algunas preguntas los concursantes obtenían el premio en cuestión. El título del libro está por demás recordarlo, o al menos hacer el esfuerzo por traerlo a mi mente.
También, en la laboriosa faena de hacer aseo en el mail, me he econtrado con cualquier cantidad de personas cuya primer línea del mail es "Estimado Citizen" o "Querido Citizen".
Y claro, no puedo dejar atrás ese largo historial de correos que mandé recién que salí de mi trabajo anterior y cual desarrollador de spams mandaba correos a conocidos y desconocidos. A grado tal contacté a personas, que una chica, al recibir mi información curricular me respondió con un "Gracias...¿Quién te dio mi correo?". Creo que a ésta chica le preocupaba más el cómo supe de su existencia, que las fortalezas y talentos que podía ofrecer en su empresa.
Seguramente, porque hasta la fecha me sigue pasando, dejo algunos mails en mi bandeja de entrada para leerlos después o porque estuvieron interesantes. ¡Ajá! Ahora concluyo que fueron tan interesantes que al cabo de los meses los eliminé dejando tras de ellos otra larga lista de mails que, en este momento, me resultan interesantes.
Con esta experiencia me quedo con un sentimiento de duda y cuestionamientos. ¿Porqué guardé (guardo) mails que al cabo de los meses eliminé? ¿Acaso la bandeja de entrada se convierte en una extensión de nuestra memoria, y nos recuerda semanas o meses después cuán hemos cambiado que decidimos eliminar ese recuerdo (mail)?
En esa ola de "eliminar" van trepados algunos correos de algunos ex míos, donde de forma más recelosa que festiva, me saludaban pidiéndole a dios que no les contestara. Pero a veces soy una miseria humana y les contesto. Y seguramente, les hago pasar un mal momento. Problema de ellos.
Correos de amigos del trabajo que ya no forman parte de mi lista de contactos.
Comunicaciones de reclutadoras donde me informan que gracias por mandar la información, pero que realmente no tienen algo para mí.
Y es cuando llego a la conclusión de que los recuerdos se tienen que eliminar de nuestras vidas. Los recuerdos que ya no nos sirven, claro. No hablo de olvidar de nuestros compañeros de escritorio de la primaria, o de olvidar cuando llegábamos tarde a la primer clase matutina de la universidad. Esos recuerdos, que con los años se tornan anecdócticos, y los otros recuerdos, los que nos trazan y definen como personas, son los que hay que guardar. Aunque claro, tal vez dentro de algunos meses o años concluyamos que esos recuerdos llegaron a su ciclo, y hay que desecharlos, borrarlos y alimentar nuestra memoria con lo nuevo que tenemos frente a nosotros.
Así como los mails... hay que borrar datos, referencias, direcciones, información vieja, añeja, para darle entrada a la información que se está generando ahora mismo.
La noche de hoy eliminé 368 momentos de mi vida. Sin dolor, sin pensarlo. Pero dejo, lo reconozco, muchos otros más... para cuando los necesite. Y hasta cuando no los necesite, terminaré borrándolos en otra noche son quehacer, pero por hoy me serán últiles para algo.
Aunque sea para ocuparme memoria del mail.

70 años de historia...

Descrito como una criatura con tentáculos y "grande, mayor que un oso y brilla como el cuero húmedo", fue la definición de un extraterrestre narrada a través de los micrófonos de una estación de radio, y también era como se difundía la invasión ocurrida siete décadas atrás por marcianos.
"¡Es algo indescriptible!", narró con gritos de pavor, un joven reportero que se encontraba cerca de la nave que, cubierta de llamas, recién se había instalado próxima a la granja de Grover Mill, en Nueva Jersey.
Esos minutos, esa señal y esa información daba credibilidad a todas esas personas que por décadas habían reportado y descrito avistamientos OVNI. Originalmente tachados como locos, y poco tomados en cuenta, los testigos que alrededor del mundo narraban sus encuentro cercanos, estaban teniendo eco en la unión americana.
Fue un 30 de octubre de 1938, cuando a través de la estación radiofónica de la CBS, un hombre se convertiría en leyenda.
Orson Welles explotaba su talento e inteligencia, con una dramatización de la obra de H. G. Wells "La Guerra de los Mundos".
En 1938  millones de americanos escucharon por radio el ataque e invasión de naves extraterrestres.
Y no era cosa fácil.
En aquellos años vivían con la sosobra (como siempre) de una Segunda Guerra Mundial encima, por lo que el sentimiento de vulnerabilidad era extremo.
Tenía Welles 23 años, y varios años de experiencia teatral. Anteriormente fundó el Mercury Theatre, compañía teatral que, según trascendió, montó con gran éxito (y problemas financieros) "Macbeth"... eso no sería sorprendente sino se anotara que gran parte de los actores que intervinieron en esa obra de teatro fueron personas comunes y corrientes, reclutadas mediante un letrero en la puerta del teatro. Como dato anecdótico citan el caso de un vagabundo de color, al cual Orson logró sacarle gran brillo, aprovechando al máximo la maravillosa voz del hombre de la calle.
Con "La Guerra de los Mundos", Welles trazaba la historia de las dramatizaciones en la radio, y también fue punta de lanza en el uso de los medios de comunicación. Según reportes de prensa, al siguiente día de la transmisión de "La Guerra...", millones de personas habían salido de sus hogares, despavoridos, saturando el sistema de transporte, las líneas telefónicas y los reportes a las centrales de policía. Claro, lo que los radioescuchas nunca tomaron en cuenta fue la advertencia, al inicio de la transmisión del programa, de que lo que estaban por escuchar era una recreación. Aún así, miles de personas de Nueva Jersey y de los Estados Unidos en general, habrían hecho sus maletas listas para huír de esa invasión.
Ese 30 de octubre sería como el bautismo de Welles: fue tal su penetración con el público y el desarrollo del guión, trabajado al alimón con Howard Koch quien cuatro años después escribiría "Casablanca", que Welles obtuvo un contrato de la RKO Pictures por dos películas, con total libertad para escribir, producir y dirigir.
Y es que cuentan personas cercanas a Welles (muerto por un paro cardiaco en 1985), la exigencia, perfeccionamiento y pulcritud de sus obras sobrepasaba lo "normal". Además del mal carácter y poco tacto con el que solía tratar a su equipo de trabajo, Welles supo medir a la perfección el pulso de sus colaboradores, obteniendo, un año después, un éxito histórico con la cinta "Ciudadano Kane", del cual fue director y protagonista, y escrita por Herman J. Mankiewicz. Basada en la vida del millonario empresario de medios William Randolph Herst, la cinta no obtuvo las ganancias esperadas, además de que la distribución se vio severamente afectada porque Herst se empeñó en boicotear la cinta. A pesar de ello, la película recibió nueve nominaciones al premio Oscar, consiguiendo Welles y Mankiewicz el galardón al mejor guión original.
"La guerra de los mundos" fue, irónica y prácticamente el único éxito de Welles (sin dejar de tener en la vista a "Ciudadano Kane"). Tuvo en sus manos muchos proyectos cinematográficos, pero siempre resultaban un desfalco económico tanto para el propio Welles como para la casa productora que lo auspiciaba. Pero Welles, siempre buscando romper sus propios límites, buscó en todo momento innovar. Llegar a la gente y conectarse con ella. Tan es así, que según un estudio realizado diez años después por la Univerdiad de Princeton, con la transmisión de "La Guerra de los Mundos" más de un millón de personas se vieron afectadas de alguna forma.
Cito una frase de Orson Welles:

Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude.


A Orson los aplausos vinieron después de su muerte.

Es viernes...

Viernesss...
Día maravilloso, que inexplicablemente es el más brilloso de la semana, el más feliz y el más encantador...
Pero espera... este viernes es un día enigmático.
Damos inicio en gran parte del orbe a fiestas para celebrar a los muertos. En México con el día de muertos, donde según tradiciones se instala un altar con los alimentos que al difunto le gustaban en vida, para que guiado por un camino de flores, regrese del más allá a empacarse el manjar.
Velas, juguetes, aromas, flores, fotografías... Todo está dispuesto para el Día de Muertos.
Por influencias norteamericanas se ha fusionado con Halloween. Noche de brujas. Monstruos. Apariciones. Hechizos. Diablo.
Me llega por email un documento. Me lo manda un amigo de años atrás. En la semana me mandó un sms al celular diciéndome, parco, que en su más reciente fin de semana en la zona de Zacango, en el Estado de México, acompañado por un amigo de Francia, captó algo que lo dejó sin aliento.
Por un par de noches, me dijo en un café días después, no durmió. Seguía con esa imagen en la mente. Lo despertaba. Lo seguía.
Desde ese fin de semana que grabó lo que lo ha mantenido con altos niveles de ansiedad no ha vuelto a ver el video.
Le creo. Este amigo no es de imaginarse y comerse todo lo sobrenatural. De hecho es demasiado racional, y la mayoría de las veces encuentra una respuesta -convincente, hay que reconocerlo- a lo que a ojos de los demás es inexplicable.
Pero ahora le creo.
Es un video breve.
Te lo comparto.
Buen fin de semana... y cuidado al ir de campamento al bosque.

 

¡Viva la defenza del petroleo!

¡Viva la defenza del petroleo!

México no termina de escribir su historia.
Y de hecho su historia es infinita. Como la cosmogonía del universo y la vida de los antiguos Aztecas.
Cuando de defender la tierra, los ideales, los intereses, el país que fuera erigido al pie de un lago, teniendo al centro un nopal con un águila devorando a una serpiente se afila las uñas para acotar lo nacional como exclusivo de los que ahí han nacido. LLegando al grado de "México para los mexicanos".
Y también, cuando de defender los hitos (y mitos) de la historia se reagrupa, con severas grietas entre sí, esa parte de la sociedad y de la política que se autodenomina oposición e izquierda.
Esa izquierda, que se jacta y defiende de los rencores ajenos, con argumentos intelectuales, históricos, llevando la razón al pináculo de los ideales personales, toma la bandera blanca en una mano y la mexicana en el otro y se lanza a la batalla.
La izquierda que da clases de civismo. De buenos modales (aunque en el contexto mexicano esa parte le correspondería a la derecha).
En pleno colapso (dicen ) por la reforma petrolero energética, la izquierda moderna sale en lo alto de la Cámara de Diputados con una enorme manta con la propuesta de su líder impositivo, Sr. Contreras (A.K.A. Sr. López) que haría de esa reforma la panacea a los problemas. La propuesta del Sr. Contreras dice:

“No se suscribirán contratos de exploración y producción que contemplen el otorgamiento de bloque en áreas exclusivas”.

Hasta aquí todo bien.
Pero sus condiscípulos no entendieron el mensaje y en la manta exhibieron un grave error (no, no el error político). Lee con atención la frase en la manta (ver foto), y entérate cómo esos salvadores de la patria hicieron suya la causa pro patriapaíssoberíaindependiencia ignorando las regas básicas de ortografía con la palabra "EXCLUCIVAS" que se lee al final de la manta.
Vaya... ahora comprendo porque ni ellos mismo se entienden.

La crisis (sexual) del '94

Nadie imaginaría que la historia de la humanidad también carga crisis sexuales.
Antes, se pensaba en revoluciones sexuales cuando, en el mejor de los casos, había cambio de siglo. Estoy convencido que parte de las revoluciones sexuales han ido aparejadas con el mundo de la moda: por ejemplo, el desenvolvimiento -lento, paulatino- del papel de la mujer, se dio con las evoluciones en su modo de vestir: de largos y abigarrados vestidos, a cada vez más prácticas y funcionales prendas de vestir.
Una de las crisis sexuales más notorias, y que de hecho se acaba de lanzar al mercado un documento de aquellos años, se dio en el ’94... claro, me refiero a 1894, plena época victoriana.
La época victoriana buscó una reconcepción de la vida religiosa y moral (y con ello el surgimiento de varios mitos en torno al sexo y al género). Pero no todo estaba perdido. En materia de vida sexual también los especialistas tenían la palabra, como el caso de Freud.
Si bien sus primeras palabras científicas eran harto sexistas, Freud ya comenzaba a hablar de placer y sexualidad. Muy a su estilo, Freud abonó parte del terreno de los usos y costumbres victorianos. La tradición de la época victoriana hizo que las mujeres creyeran que el orgasmo era algo pecaminoso. En este contexto apareció la obra de Freud, quien afirmó que existían dos clases de orgasmo femenino: el clitórico y el vaginal. Esta afirmación no hubiera tenido problemas si no hubiera sido porque Freud consideraba al orgasmo clitórico como un signo de inmadurez psicológica, mientras que los vaginales eran los verdaderamente sanos y maduros. (y no dudo que intensos).
Por el lado de los artistas y literatos, el Marqués de Sade, arremetía contra el pudor de la época, y se daba vuelo con sus escritos que, a consideración de los especialistas e historiadores, buscaba plasmar relatos eróticos sin consideración del pudor, leyes, moral o la religión, teniendo, así, una filosofía de libertad sexual extrema.
Parte de las contradicciones de la Época Victoriana está aquella que dice que las mujeres "decentes" deberían exigirse continencia sexual, y al mismo tiempo toleraba la prostitución como un vertedero inevitable de las necesidades "sucias" (sic) de los hombres. Durante los siglos XVIII y XIX conductas sexuales, como la masturbación, eran consideradas inapropiadas e incluso se afirmaba que practicar la masturbación acarreaba desórdenes como la epilepsia.
Luego, para agrandar la historia victoriana, se creía que ni las mujeres ni los niños tenían una sexualidad como tal.
Pues bien, con todo este contexto, y en pleno siglo XXI, está por reeditarse un libro fechado en 1894 que contiene consejos sexuales. En 1894 Ruth Smythers, esposa de un párroco inglés, escribió una guía llamada "Consejos sexuales para maridos y mujeres de 1894".
Ruth parte de la premisa de que las mujeres deben enfrentarse a la "terrible experiencia del sexo", y para ello sugería "hacerlo poco y de mala gana" (claro, recordemos que si la mujer se mostraba dispuesta al sexo, se le tacharía de sucia y prostituta).
Otra de las sugerencias tan útiles era la siguiente:

Si él (el hombre) trata de besarla en los labios, ella deberá girar levemente la cabeza para que el beso en su lugar, caiga sobre la mejilla. Si le levanta el camisón y trata de besarla en cualquier otra parte del cuerpo, ella volverá a poner el camisón en su sitio, se levantara rápidamente de la cama y anunciará que la naturaleza la llama al baño.

Como ese libro era realmente todo un tratado de sexualidad, también trataba el tema de la frecuencia de los encuentros sexuales.
La autora, y muy conocedora del sexo, daba algunas directrices de cómo comportarse ante el hambre sexual de los hombres.

La esposa sabia sólo permitirá 2 breves experiencias sexuales por semana. Y según pasa el tiempo, debe intentar por todos los medios reducir aun más su frecuencia. Las enfermedades, dolores de cabeza y el sueño fingido son los mejores aliados en esta materia.

El encuentro sexual se percibía más como un acto irracional y del que el hombre no podía librarse ni controlarlo. Así, Ruth Smythers se refería a que las mujeres debían de mantenerse rígidas y evitar emitir sonido alguno que diera al hombre la idea de gozo o placer.
Ya desde entonces se hablaba de cómo concluir un encuentro sexual. Al paso de los años y los siglos, el tema se convirtió en centro de muchas investigaciones.
Pero ningun consejo es tan certero como el de Smythers, ella considera lo siguiente:

Una vez terminado el acto, ella debe comenzar inmediatamente a molestarlo recordándole las tareas que debe realizar al día siguiente.

Lo que me resulta más interesante de todo este meollo victoriano post contemporáneo, es darme cuenta que algunos conceptos del siglo XVIII-XIX siguen vigentes e incluso muchas personas las siguen creyendo como verdad única.
Ya han pasado cosa de trescientos años, y pareciera que en muchos temas, la humanidad sigue ignorada de los avances científicos (con todo y sus bemoles).
¿Acaso es tan díficil aceptar el placer sexual y corporal como innato al ser humano?
¿De plano tantos miedos tienen las personas que se niegan a abrirse a la sexualidad?
¿Tú qué opinas?

Lo que ves es lo que hay...

Lo que ves es lo que hay...

Y no.
No se trata de una provocación.
La imagen que estás viendo es de una mujer muy particular.
No se trata, en lo absoluto, de alguna de las "Adelitas" del Sr. López, ni menos una fantasía de sus delirios de pobreza (grandeza venida a menos, pues).
La chica de la imagen tiene actualmente 31 años, y estudió Ciencias Biológicas (cosa que por lo que se ve se le dio muy bien esa materia).
Cuando le preguntaron a Letizia Cerchia, a quien vemos provocativamente arriba (y en otras imágenes más explícitas que rondan por la internet), porqué decidió posar desnuda, su respuesta fue todavía más explícita:

Yo tenía 16 años y el sacerdote en quien yo confiaba abusó de mí, Yo no puedo, confío en él, fue mi punto de referencia.
De este asunto no he hablado nunca con nadie, incluso con mi familia. Mi madre me ha preguntado varias veces la razón de mi decisión tan repentina, sin embargo durante años he mantenido este secreto para mí. Me sentía culpable y avergonzada de mi cuerpo
” refiere Letizia.
Dentro de mi yo siempre mantuve el sueño de dar un fuerte mensaje de la iglesia, pero por el contrario, soy de víctima de abuso sexual cometido por el clero. Quería se útil y poner mi experiencia al servicio de aquellos que siguen sufriendo en silencio. Creo que mi cuerpo es la mejor manera de comunicar que la belleza es una don para mostrar y ver sin malicia"

O sea, para que quede más claro: Letizia quería ser monja. Y lo dice así: "pero ahora me desnudo para lanzar un fuerte mensaje a aquellos que piensan que la sexualidad y la moral son dos mundos incompatibles".

Letizia es un ejemplo de que tirar los hábitos es de buen augurio... para muchos hombres.

Viernes... de carreras...

Viernes... de carreras...

Vierneeeesss....
Palabra que para muchos es el mantra a la liberación y alegría.
Para otros es simplemente un día más...
En la semana me encontré una información que me pareció interesante (¿curiosa?).
La famosa carrera en tacones.
No, no es broma.
En México se ha hecho una carrera, en el 2007, y la de este año que se celebraría el fin de semana pasado, se canceló porque algunos grupos conservadoresfeministasultraderechosdetodoserviviente se opuso a tal competencia argumentando que este tipo de espectáculos "rebajan" a la mujer. Otro grupo de mujeres se mostró entusiasmada por la competencia y dijo: "si la mujer puede correr 100 metros con tacones, puede competir en todo" (estoy de acuerdo en lo obtuso de tal afirmación, pero algo es algo).
La onda está en que en México hay una campeona en esa disciplina: Yamilé Alaluf Hernández. 32 años. 1.76 mts de altura. En 2007 hizo un tiempo de 14.74 segundos en los 100 metros. Yamilé entrena en la pista de Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM), al lado de corredores masculinos. Su siguiente meta: bajar su tiempo récord de 4.21 minutos en los 1500 metros, de la que es campeona nacional. Para ello, precisamente, corre al lado de hombres: "(entreno con ellos) porque me exigen más", dice en entrevista para el periódico Excélsior.
Una mujer que no deja de reconocer que al momento de comprar zapatos es más rápida: "Si veo algo y lo quiero, lo tomo".
Y mientras Yamilé tiene en mente bajar sus tiempos y demostrar que los tacones en las mujeres sirven para algo más que sobregirar sus tarjetas de crédito, verse más esbeltas y envidiar las zapatillas de las demás, en Sao Paolo se llevará a cabo el final de la temporada de la F1. Así que es un fin de semana de carreras...
Ah para que veas el ritmo y el trote de Yamilé mientras corre con tacones, dejo este video de la carrera que ganó en 2007.

 

¡Eureka!

¡Eureka!

Hoy estando con Lester me saltó, otra vez, una duda.
Así como en alguna ocasión me pregunté cuántas células tiene un ser humano promedio, así hoy me pegunté: ¿cuál es la letra más usada en el español?
Y todo salió a flote porque Lester utilizó unos minutos mi laptop y encontró que la tecla de la letra “A” ya comienza a deslavarse. De ahí hizo algunas bromas al respecto, pero yo me quedé dándole vueltas al asunto.
Desocupada mi laptop, ingreso al buscador más usado por Citizen y comienzo a explorar el mundo de la información.
Algunas ideas comenzaron a llegar a mi mente. “Tal vez la “A” es la letra más usada.”, me respondí haciendo una alegoría de mi memoria a corto plazo y de mi vocabulario promedio.
Y bueno, mi sorpresa fue bárbara.
En el español la letra que más se repite es la “E”, mientras que la consonante más utilizada es la “R”.
Por lo tanto, y para darle sustento a tal información me despediré así (y hasta aquí ya llevo 92 letras "E" y 109 letras "A"): Ceme ben decen, hey fee en pece menes egnerente.
¡Qué ceses!

 

Traducción: Como bien dicen, hoy fui un poco menos ignorante. ¡qué cosas!

Miércoles de Poesía XVI

Miércoles de Poesía XVI

Vaya que estuvieron ausentes.
Los Miércoles de Poesía, espacio dedicado a la reproducción y difusión de poemas de las letras más conocidas (y no tanto), vuelven.
Tal y como comenté la última última última vez, anteriormente este espacio estaba dedicado al 100% a Mario Benedetti. Pero, me dije un día, hay miles de poetas y escritores que hacen cosas maravillosas con pocas palabras.
Y me pongo a buscar.
A leer.
A sentir.
A gozar.
Hoy, para celebrar el re re re greso de la sección, publico un poema de Constantino Cavafis, poco reconocido, y mucho menos leído. De él conozco pocas cosas, pocos poemas, pero tiene un estilo tan sencilo y profundo, erótico, amoroso, cotidiano, que no se la cree uno que haya vivido en el s.XIX-XX. Pero aquí está, una probadita, pequeña, de lo que este griego se trajo entre manos.

 

Media Hora

Ni te conseguí, ni te conseguiré
nunca, creo. Algunas palabras, un acercamiento
como en el bar anteayer, y nada más.
Es una pena, no digo. Pero nosotros los del Arte
a veces con intensidad de pensamiento, y ciertamente sólo
por poco tiempo, creamos un placer
que parece casi real.
Así en el bar anteayer -claro que ayudando
mucho el alcohol compasivo-
tuve una media hora en plenitud erótica.
Y tú lo percibiste, me parece,
y te quedaste un poco más de adrede.
Eso era muy necesario. Porque
con toda la imaginación, y con el mágico alcohol,
tenía que mirar también tus labios,
tenía que estar tu cuerpo cerca.

Floja competencia

El domingo en la madrugada fue la carrera de F1 desde el circuito de China, en Shangai.
La pista y la plataforma de competidores se prestaba para una competencia apretada.
Muchas curvas (muy cerradas y en ocasiones pareciera que interminables), una recta de poco más de un kilómetro, y una pista amplia para tener y dar rebases espectaculares.
Un circuito de 56 vueltas.
Una hora, 31 minutos de carrera.
¿El resultado? Lewis Hamilton a la cabeza en toda la carrera.
Atrás, muy cerca, se disputaban el segundo lugar Felipe Massa y su co-equipero Kimmi Raikkonen, quien salió en el segundo lugar de la parrilla. Realmente fue una carrera con poca emoción, floja, nunca, nadie, desde mi perspectiva apretó. Fernando Alonso, quien la semana pasada obtuvo el primer lugar en el circuito de Japón, se quedó en cuarto lugar, a unos 25 segundo de Hamilton.
Mal punto. Una buena pista (me lo pareció excelente), y unos pilotos talentosos, pero arriesgaron poco.
Felipe Massa y Raikkonen quedaron en segundo y tercer lugar respectivamente. Pero estaban molestos, los autos según dijeron en conferencia de prensa, no respondieron como deseaban. La escudería que les desarrolla las máquinas, Ferrari, no llenó sus expectativas en ésta justa.
Dentro de 8 días la gran (GRAN) final de la temporada desde Río de Janeiro...
No soy adivino, pero si Hamilton hace solito la carrera será decepcionante... aburrido, pues.
Pero trataré de ver ese cierre de temporada. El pique entre Raikkonen- Massa y Hamilton es evidente. Y eso no me lo puedo perder.
Y al final me quedo con una gran duda: ¿Cómo fue posible que Sebastien Bourdais arrancara en el sitio 8 y se rezagara hasta el 18?
La frustración: Heikki Kovalainen sale de la carrera por una falla...¡faltando 6 vueltas para finalizar el recorrido!

¿Quién dijo que el porno es feo?

Cómo es injusta la vida.
La industria porno, aquella que factura y da felicidad y empleo a cientos de familias, es una de las más atacadas (sin contar la de las tabacaleras y la industria del alcohol, o la política).
Pero siempre hay redentores de las buenas industrias (y las malas conciencias).
La empresa de ropa Diesel, acaba de lanzar una campaña que lleva por título Safe For Work, con motivo del aniversario 30 de la marca (así, usa con doble sentido el número 30 romano: XXX y la clasificación de las películas de sólo, única y exclusivamente para adultos).
Con imágenes originales de películas porno con el clásico acento setentero, Diesel recurre de manera graciosa a la digitalización para hacer de esas escenas algo más que sexo explícito... Lo confieso: el anuncio me hizo reír demasiado. Y espero que a tí también te haga reír.
¡Vaya que los creativos tienen buenas puntadas!
Espero que lo disfrutes tanto como yo...
Buen fin de semana...

 

De visas y visados

De visas y visados

Regreso de darme una vuelta por mi Facebook.
Al iniciar sesión, me encuentro con una nota publicada por la buena Angie, donde comenta lo engorroso que es el trámite de visas, porque efectivamente, los mexicanos necesitamos visa para ir al Perú.
Algunos comentarios que generó su nota daban, algunos, palabras de aliento y paciencia; otros, compartieron situaciones similares, y algunos, los menos, se mostraron a favor de la desaparición de tal documento.
Y esos comentarios, específicamente, fueron los que me generaron algunas dudas que no tardé en responderlas... ¿Para qué sirven las visas? ¿Porqué la necesidad de tramitarlas para el ingreso a algunos países? ¿Porqué unas naciones piden visa y otras no?
Una de las primeras justificaciones que encuentro a tal trámite, es de la necesidad de regular quiénes entran al país solicitante. Es decir, contrario a lo que muchos piensan, que la visa es un mero librito para coleccionar sellos, la visa es un documento personal regulado, por una parte, por instancias migratorias y por otra parte, por entidades policiacas. Así es. Y más allá de aquellos que creen que el sistema los ataca y vigila por ser auténticas amenazas, con las visas que se tramitan y registran en las oficinas migratorias se tiene un control de los que entran y salen (y a veces, hasta un monitoreo de lo que hicieron en su estancia en el país huésped).
Pero...¿ porqué unos países piden visa a los mexicanos, y otros no? La verdad lo desconozco.
Ignoro las causas que lleva a países como Liechtenstein, Letonia, San Marino, Seychelles (¿eso dónde queda?), o incluso Uruguay, Venezuela, Argentina, Belice, Bolivia, Chile, El Salvador o España, entre muchos otros, a no solicitar visa a los mexicanos que intentan entrar en su territorio. En parte, analizando un poco la situación, se debe a los acuerdos migratorios entre ambos países. Acuerdos comerciales, turísticos.
¿Acaso un mexicano es mayor amenaza para Arabia Saudita, Brasil, Ecuador, Estados Unidos, Kiribati, Lesotho, Perú, Nepal o Eritrea, a grado tal que debe de tramitar su respectiva visa para que le permitan el ingreso a esos países?
Como no me quiero quedar con la duda, recurro al archivo de documentos e investigaciones del reconocido Colegio de la Frontera Norte. Si bien me lleva algo de tiempo encontrar un artículo que se aproxime a lo que busco, me topo con la investigación llamada "Seguridad y Fronteras en Norteamérica. Del TLC a la ASPAN", publicado en la revista "Frontera Norte" editada por el centro de estudios.
Centrado en las políticas migratorias de México, EUA y Canadá, el estudio pone como referencia los atentados del 11 de septiembre. A partir de entonces EUA aprieta las tuercas en ese sentido, desarrollando lo que llaman Smart Border Agreements (Acuerdos de Fronteras Inteligentes). Por parte de México, se estima que al año cruzan entre 400,000 y 600,000 personas de forma ilegal provenientes de México, Centroamérica y el Caribe.
El Smart Border Agreements incluyen 22 acuerdos sobre fronteras inteligentes entre México y Estados Unidos, y Canadá y Estados Unidos.
En el apartado relativo a "Seguridad en el flujo de personas", se aprecia que los principales acuerdos por parte de México son: viajeros con documentación previamente visada; información avanzada sobre pasajeros; consulta respecto a la política de expedición de visas; bases de datos conjuntas y revisión de personas provenientes de terceros países.
Canada, por su parte, se comprometió a: procesamiento de refugiados y asilados; coordinación de políticas de visas; información avanzada sobre pasajeros; registro de nombres de pasajeros; bases de datos sobre inmigración compatibles.
Canadá ha cooperado ampliamente, con miras a crecer su mercado financiero y potencial económico. En la investigación de la revista, se hace cierta crítica, velada, a la visión mexicana antitrilateralistas y aislacionistas de algunos grupos del PRI y del PRD de nuestro país.
Precisamente viendo el potencial financiero que conlleva una buena relación diplomática, Canadá y Estados Unidos han votado en todo momento a darle un plus al TLC en seguridad y defensa.
La investigación dice:

En estos dos aspectos, Canadá y Estados Unidos tienen una larga lista de cooperación, donde el acuerdo principal es el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD, por sus siglas en inglés). En el caso de México, no se reconoce el vínculo entre comercio y seguridad, y el gobierno y una opinión pública nacionalista sostienen que no debe haber más acercamientos estratégicos con Estados Unidos, pues se pone en peligro la soberanía del país.

 

Con los atentados del 11 de septiembre, EUA desarrolló políticas internas destinadas a, entre muchas cosas, preservas la paz de "la patria". Una de esas políticas incluye "acciones preventivas" al combate al terrorismo internacional, cuya principal acción fue el derrocamiento de los Talibanes, en 2001. Política que, de paso, ni México ni Canadá comparten del todo con la nación americana.
Parte de los ajustes que se han hechos a conceptos a raíz del tema del terrorismo, fue el concpeto de "frontera".
Para concluir este post cito de nueva cuenta tan interesante investigación (las negritas son mías):

(…) se aplicó un concepto de frontera que va más allá de los límites con México y Canadá, trasladándose poco a poco al sur de México y, en el caso de Canadá, básicamente a las fronteras aéreas y navales. En el caso de estas dos últimas, las medidas de seguridad se amplían a prácticamente todos los países del mundo que tienen rutas directas a Estados Unidos. Esta nueva aproximación de seguridad implica un fluido intercambio de información en inteligencia y mayor coordinación en materia de migración con ambos países. Con Canadá se establecen cuatro objetivos principales: los dos primeros enfocados a garantizar el seguro y eficiente flujo de personas y bienes; el tercero para mejorar la infraestructura fronteriza y, por último, la coordinación de intercambio de información. Mientras que con México quedan de manifiesto los tres primeros aspectos, dejando que el cuarto –es decir, la colaboración en inteligencia– se realice de hecho.

 

 

Así, entonces, creo que el tema de las visas no son un capricho meramente racial e ideológico.

Detrás de ellas hay toda una estrategia de desarrollo económico.
Bien vale reconsiderar la desaparción de las mismas e incluso la desaparición de las fronteras.
¿Tan malas son las visas?

¿Tan malas son las fronteras?
¿Realmente sería un mundo mejor?
Si las visas ayudan en algo, que sigan su operación.

La joya de la Corona

Las pasarelas y los top ten abundan según se acerca el fin de año.
Ahora, le tocó el turno a los presidentes latinoamericanos.
Una encuesta realizada por el Consorcio Iberiamericano de Mercados y Asesoramiento (CIMA), con sede en Bogotá, arrojó como resultados la lista de los 10 mandatarios de la región con mayor reconocimiento o al menos, con altos índices de popularidad.
Con 12 mil 401 entrevistas teléfonicas (por favor, los puristas en el tema de encuestas y sondeos de opinión, absténganse de comentar sobre el sesgo que existe en este tipo de entrevistas) realizadas entre marzo y junio pasado, y con un margen de error de cuatro puntos porcentuales, colocaron a los presidentes en la justa (y relativa) dimensión de cómo los perciben sus ciudadanos.
El estudio llamado Iberobarómetro del 2008 mostró que en 11 de los 22 países participantes, incluída España y Portugal, los presidentes registran porcentajes de aprobación superiores a 50 por ciento (o sea, llanamente, estamos hablando de que ahora sí están divididas las opiniones).
En el documento, se explica:

Las razones por las cuales los ciudadanos aprueban a sus gobernantes son distintas y los contextos varían de un país a otro. Por ejemplo, Evo Morales, Rafael Correa, y Hugo Chávez registran altos niveles de aprobación por motivos muy distintos a los de Álvaro Uribe. Mientras los primeros son reconocidos en sus países por sus propuestas populistas, en el caso de Álvaro Uribe sus niveles de aprobación responden a los contundentes resultados que ha tenido la Política de Seguridad Democrática en Colombia, particularmente el debilitamiento a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y la disminución de los principales indicadores de criminalidad, como homicidios, secuestro y extorsión.

El estudio deja entrever los niveles de popularidad y su relación con los mandatarios que tienen varios periodos al frente de sus respectivos países, citando los casos de Venezuela y Brasil. "O de países cuyo presidente se encuentra en su segundo mandato: Colombia, Costa Rica y República Dominicana", dice el estudio.

Así, la lista de los mandatarios más populares son:

1.- Álvaro Uribe, Colombia (85% de aceptación).

2.- Luis Inácio Lula Da Silva, Brasil (67%).

3.- Tabaré Vázquez, Uruguay (67%).

4.- Felipe Calderón, México (61%).

5.- Rafael Correa, Ecuador (57%).

6.- Óscar Arias, Costa Rica (57%).

7.- Evo Morales, Bolivia (56%).

8.- Leonel Fernández, República Dominicana (55%).

9.- Hugo Chávez, Venezuela (54%).

10.- José Luis Rodríguez Zapatero, España (52%).

Y bueno, seguramente te preguntarás quiénes son los que obtuvieron menos popularidad.
Los políticos que ocupan los últimos cinco escaños en el estudio son:

18.- Gobernador Aníbal Acevedo Vilá, Puerto Rico (35%).

19.- Martín Torrijos Espino, Panamá (32%).

20.- José Daniel Ortega Saavedra, Nicaragua (29%).

21.- George Walker Bush, EUA (21%).

22.- Nicanor Duarte Frutos, Paraguay (9%).

Hay que hacerle caso

Hay que hacerle caso

Mikhail Sergeyevich Gorbachev, es de esos personajes históricos que no pasan desapercibidos.
Para los occidentales americanizados Gorbachev (aunque esos mismos occidentales americanizados lo hayan rebautizado como Gorbachov) representó lo más duro e idealista del socialismo.
Precisamente ese pragmatismo, que en el fondo ocultaba un idealismo extremo, lo llevó a la creación y puesta en marcha de una de las reformas económicas y políticas más profundas en la nación Rusia: la Perestroika. Uno de los objetivos de tal política era darle al sistema socialista un espíritu de innovación y claro, sacar del desorden económico a la nación rusa.
El resultado, a corto plazo, fue un crecimiento sorprendente en la economía soviética, mediante la venta de empresas estatales y la apertura al mercado occidental.
Posteriormente, con el nuevo modelo económico, Rusia se desfondó: como si se abriera una brecha a la mitad de la sociedad, unos acrecentaron sus fortunas (mediante la especulación, según han documentado especialistas), y otros -la mayoría- vieron mermadas hasta el límite humano posible sus bienes.
Gorbachov (Gorbachev) pasó de la cima en su país, a la denostación y descrédito.
Y a nivel mundial, aprovechando el muro de hierro, donde nada salía sin el escrutinio gubernamental, Gorbachov (Gorbachev) era reconocido por el Premio Nobel de la Paz, al tiempo que gozaba de las mieles de occidente: aparecer en la portada de la revista Time, bajo el título de "Hombre del Año", en 1988, hasta anunciar Pepsi y Mcdonalds.
Y Gorbachov, fuera del escenario político de su país, borrado de la historia por funcionarios que rompieron con él, le ha dado la vuelta al mundo dando su versión de los hechos y hablando de temas históricos y políticos.
No lo critico.
De hecho, creo que el señor tiene mucho qué decirle al mundo. Han pasado casi 20 años desde aquel Gorbachov (Gorbachev) que quiso abrir la economía de su país, que mediante un golpe de estado lo derrocaron y que, después, la URSS decidió, mediante elecciones, su disolución.
En 20 años el mundo (o dirían los especialistas, "el órden mundial") ha cambiado.
China ya no es una amenaza nuclear... el occidente americanizado decidió hacerlo "socio estratégico" en lo comercial... lo armamentista ya luego se verá. India ya se ve como potencia desarrolladora de software y no es tan fundamentalista como Reagan nos quería hacer creer. América Latina realmente está lo suficientemente lejos de todos y de todo...
Con este panorama no sorprende que en pleno Foro Político Mundial, que se llevó a cabo en Viena, en días pasados, Gorbachov hablara de que la crisis que estamos viviendo actualmente fue creada por los Estados Unidos.
En ese foro dijo: “Ésta no es sólo una crisis financiera. Lo que está en crisis es todo el modelo de desarrollo adoptado hace 20 años.”
A ver, analicemos lo que Gorbachov (Gorbachev) nos dice: "no es sólo una crisis económica". Ok, de acuerdo... ¿entonces podemos hablar de que también estamos en una crisis social?
Luego, Gorvachov (Gorbachev) critica al modelo económico norteamericano, aquel que él quiso instaurar en su país: "estoy convencido de que los modelos de hiperganancias e hiperconsumo, que defienden los amigos de Bush, como Cheney y Rumsfeld, están mal y se han agotado”.
Y refiere: "Vean ustedes al señor (Román) Abramovich, ahora quiere un submarino nuclear para protegerlo cuando navega por los mares", ironizó Gorbachov, refiriéndose al hombre más rico de Rusia, quien es dueño del banco de inversiones Millhouse, el equipo de futbol inglés Chelsea, el castillo de Drácula, un Boeing 767 para su uso personal, y tiene una fortuna estimada en 23 mil 500 millones de dólares.
Se apresuró a decir aquello que columnistas comenzaron a resaltar hace un año, cuando la crisis en los EUA comenzó a arreciar: "Era sólo una cuestión de tiempo para que sucediera. Estados Unidos ha estado importando tres veces más bienes de consumo de lo que ha estado exportando. Además, la mayoría de los flujos de divisas tienen que ver con la especulación y no con el intercambio de mercancías y servicios", dijo.
"El Presidente de Estados Unidos se reúne con los ministros de finanzas del Grupo de los Siete. No sé qué les va a decir de nuevo, porque él y sus amigos creen en las tesis económicas del thatcherismo. Ellos mismos son los responsables de este problema en el que estamos".
"Ellos sostienen que todo lo que suene a Estado es malo para la libre empresa… Qué ironía, ahora necesitan al Estado para rescatarlos.
E insistió: “Tenemos que deshacernos de ese modelo. Debemos tener el valor para reemplazarlo. Ya no es suficiente criticarlo. La sociedad civil tiene que presionar a sus gobiernos para que lo abandonen. Ya llevamos 20 años perdidos con este Consenso de Washington”.
Por eso, conciente de lo que pasa - y tal vez de lo que viene- se llama a crear una Glasnost global.
"Lo que está en crisis es todo el modelo de desarrollo", concluyó el exlíder soviético.
A lo que voy es que realmente se necesita convicción para hablar que el modelo de desarrollo actual ya no es operativo para los tiempos actuales. Y es que todos los economistas mundiales están concentrados -con justa razón, sino se quedan sin trabajo- en cómo sacar a todo el mundo del desfonde de EUA.
Nadie, salvo Gorbachov (Gorbachev) salió al quite.
Levantó la mano y tomó la palabra. Y sí, lo dijo: 20 años con el mismo sistema es impensable.
Hay algo en sus palabras que le creo.
Porque sí, efectivamente, ni las computadoras aguantan tanto con el mismo "sistema".
Ahora tenemos que pensar en el paradigma que nos ocupará por los siguientes años.
No creo que resista 20 años. Pienso que los paradigmas se volverán desachables.
Como debe de ser.
Como debió haber sido.