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Lo que no sabes...

Domingos Musicales, La Consentida, ¿por cuál vota?

Domingos Musicales, La Consentida, ¿Por cuál vota?
Domingo especial porque pasamos por la celebración del día del Amor y la Amistad.
Domingo especial porque... es domingo musical jejeje.
Traigo el recuerdo de un hit musical de 1983, década que trajo muchos artistas a escena, y que aportaron todos ellos un bagaje extenso que revolucionó la música.
También, fue una década que así como trajo muchos artistas, también cada uno de ellos fue muy excéntrico. Lo mismo en el vestir que en la letra de las canciones. Tuvimos una Madonna que abrió plaza con temas como "Holiday", y un año después cantaba cándidamente "Like a Virgin".
Eso y mucho más trajo la década del 80.
Y en ese afluente musical llegó un hombre de grandes ojos, y excéntrico en todo su ser... pelucas, labios pintados, sombreros y una que otra prenda de mujer, fueron en algún momento su indumentaria. Con su grupo musical "Culture Club" batió récords colocando temas en los charts mundiales: Do you really want to hurt me?, I´ll tumble 4ya, Time (Clock of the heart) y el primer álbum Kissing to be clever.
Para su segundo éxito musical vino la canción que se convirtió en un fenómeno: Karma Chameleon , que junto con Miss me Blind, se convirtieron en "clásicos" de los ochenta.
Para recordar aquellos años, aquel tema y aquella personalidad, te presento "Karma Chameleon", de Boy George.
¡Que lo disfrutes!

Karma Chameleon Liryc

Desert loving in your eyes all the way
If I listen to your lies would you say
I'm a man without conviction
I'm a man who doesn't know
How to sell a contradiction
You come and go
You come and go
Karma Karma Karma Karma Karma Chameleon
You come and go
You come and go
Loving would be easy if your colors were like my dream
Red, gold and green
Red, gold and green
Didn't hear your wicked words every day
And you used to be so sweet I heard you say
That my love was an addiction
When we cling our love is strong
When you go you're gone forever
You string along
You string along
Every day is like a survival
You're my lover not my rival
Every day is like a survival
You're my lover not my rival
I'm a man without conviction
I'm a man who doesn't know
How to sell a contradiction
You come and go
You come and go 


 

¡Ah qué recuerdos...!

¡Ah qué recuerdos...!

Comenzaba mi carrera cibernética por la web.
Era aproximadamente 1999 o 2000, pero mi vida cibernética corría ampliamente.
En aquellos años el boom de las puntocom era enorme: AOL, ALO, Prodigy, y demás pequeñas empresas se dedicaron a abastecer esa necesidad de conectividad que surgía.
Los cd´s de instalación de América on Line los regalaban lo mismo afuera del metro, que insertados o pegados en revistas.
También, portales como elsitio.com, pretendieron revolucionar las sociedades virtuales.
De ahí, en otro paquete, estaban los sistemas de mensajería. Y Yahoo y Hotmail pujaban por tomar terreno con sus mensajeros cada uno. Pero el que se convirtió en un fenómeno tecnológico fue el mentado ICQ.
Con su diseño colorido, sus ruiditos tan característicos, y esa capacidad de contactar a personas con un simple numerito (algo así como número de serie), el ICQ era el tema de conversación en los chats y personas muy adentradas en el tema tecnológico.
En los chats no se hablaba de mensajeros de yahoo o hotmail, se hablaba de ICQ. "¡Pásame tu ICQ!", era la petición más común en las salas de charlas.
Yo tuve mi cuenta de ICQ, pero su operación se me hacía demasiado compleja, emitía muchos ruidos, y el locutor te decía a cada rato quién entraba, quién salía, y si te descuidabas hasta la hora. Contemporáneamente, un programa llamado Odigo quiso hacer presencia en el mercado, pero algo pasó que se nos quedó en el camino...
Reconozco que nunca me aprendí mi ICQ, por ello no tuve conectadas a más de diez personas... desde entonces fui usuario empedernido al menssajero de Hotmail.
Muchas personas argumentarán las ventajas y hasta lo estéticamente perfecto del ICQ frente al messenger, pero para una buena parte de los cibernautas el ICQ nos resultaba un dolor de cabeza. Pero está bien, decir que no se contaba con número de ICQ era, digámoslo así, a decir hoy en día que no se tiene Internet, o en el peor de los casos iPOD (me incluyo en este último grupo).
Según leí, el ICQ fue desarrollado por una empresa israelí, que seguramente ya ahora está durmiendo en sus laureles, luego de ser adquirida la tecnología y know how del ICQ, por la empresa AOL en 1998, por la cantidad de 407 millones de dólares (y ellos no alegaron como los de Yahoo, que el ofrecimiento está subvaluado).
No dudo que la sociedad ICQ siga creciendo, pero hay una ventaja competitiva fuerte y arrebatada de Hotmail que le está comiendo, y que de hecho lo hizo, el mercado.
Así pues, el ICQ ya forma parte de la historia tecnológica...

Juegos de amor

No sé tú.
Pero al menos a mí en numerosas e incontables ocasiones, el tema del amor me resulta más confuso que reconfortante.
Y no es que repele contra ese sentimiento. Para nada. Simplemente que a veces no le encuentro ni pies ni cabeza.
Empezando, y ya verás si no, por la definición. No desde un punto de vista científico, o sicológico... sino una definición que unifique a todos los diferentes tipos de amor que se pueden llegar a sentir.
En los últimos 8 años yo he sentido muchos tipos de amor.
Desde el amor a primera vista, aquel que desconcentra y reta a ambas partes. También, el amor nocturno. Clasificación bajo la cual yo contaría algunas anécdotas: bajo este amor nocturno, me han regalado -en pleno antro- desde rosas (claro que al final de la noche, después de la bailada la rosa termina más achicopalada que yo), hasta algunas piezas que simbolizan (al menos me dijeron en aquellas ocasiones) la unión, o sease pulseras.
Si bien siempre he tenido mucho tacto para este tipo de amores, rara veces me la he creído cuando me hablan de lo que hablan las personas cuando dicen haberse enamorado a medio antro a las tres de la mañana... Porque sí, una cosa es la atracción física (que ciega los sentimiento y obnubila la conciencia, pero que también deja satisfacciones efímeras que con los días, meses o años se olvida el nombre del protagonista) y otra muy distinta ya hablar de "no podré vivir sin ti..."... Y más le huía al asunto cuando me preguntaban: "¿Nos podemos ver al rato, para comer o desayunar?"... ¡Perdooon! Puras habas, prefería llegar a casa para descansar que estar pensando en verme con Perenganito de Tal, para que me regale un ramo de estrellas, envuelto en un pedazo de cielo y palabras amorosas escritas en un trozo de luna...
Por supuesto que mi vida ha pasado por amores virtuales... Lejanas letras y candentes palabras unieron a más de una amistad que, no tenía porqué pasar diferente, el tiempo se encargó de poner a cada quien en su espacio y tiempo real.
Y el mundo virtual no siempre acarrea experiencias efímeras. También por el mundo virtual me he conectado con personas que dieron frutos a amistades afectuosas, incondicionales y profundas.
Debemos mencionar al amor de los noviecitos. Tema por demás extenso. Es el tipo de amor que más tiempo he invertido. Y por ser un sentimiento que requiere de manutención y servicio técnico constante, es el que me ha generado conflictos y emociones encontradas.
Porque como buen "servicio" siempre hay aspectos que uno pasa por alto... Muy parecido a cuando uno lleva un coche a revisión técnica: uno menciona que anda mal de los frenos y de la válvula del nosequé... pero cuando le están entregando el coche, recordamos que la manguera que conecta al quiénsabe con el norecuerdo tenía una fuga... Y ni modo, a esperar a que las consecuencias lleguen. Podremos adoptar una postura de "sí me aguanta otros tres meses" y confiar en que así será (y rezar porque así pase), o tomar cartas en el asunto y una de dos: así como sacamos el coche del servicio, regresarlo y mencionar las fallas que olvidamos mencionar... o regresar a los pocos dias, con el inconveniente de que podemos olvidar o hacer conchudez y dejar pasar el tiempo...
Aunque claro, el taller mecánico carga con cierta responsabilidad en el asunto: detectar la falla y : 1.- Informar al momento, o 2.- Cerrar la boca.
O sea, como dicen en mi pueblo: si pasó algo, pues porque paso... y si no pasó, pues porque no pasó.
¿Qué es el amor? ¿Debemos limitarlo al mero sentimiento entre dos personas?
Para mi el amor es como la energía: no se desaparece, solamente se transforma. El amor que siento actualmente por la persona Sutanita de Tal, creo que no es el mismo amor que sentía mesas o años atrás. Bien pudo incrementarse, hacerse más cercano y cálido, o por cuestiones diversas, ambas partes haber tomado distancia y contar con una confianza "limitada".
Los científicos han detectado que la famosa "química del amor", surge, se desarrolla, declina y muere en el cerebro... tal vez por ello, al pasar los meses y años comenzamos a ver  a nuestro "compañer@ de ruta" más real de cómo ques, de lo que pensábamos que era. El cerebro, uno de los órganos más complejos, es quien decide realmente cuándo acabar y cuando terminar con el amor. Las formas y los fondos que usemos pues ya son meras estrategias de cada uno.
¡Qué curioso! Uno de los seres más racionales, los seres humanos, en la faz de la tierra, es el que cae en brazos de cupido precisamente desde el cerebro... De ahí se lanzan miles de señales químicas, neuronales y biológicas cuando el sentimiento de "amor" ha sido localizado, hallado, encontrado, generado al calor de las copas... o simplemente confundido. O realmente nacido.
¿Qué hace que dos personas se emparenten en una relación?
Si le pregunto a mi amigo Karlos, seguro sacaría teorías de Jung o Freud, donde, dice, que todo nace de la idolatría del ego... y bla... y bla... y bla...
Opino que dos personas se emparentan por un principio de compañía, de complicidad, de proyectos juntos... y ya si de hay amor, el juego se pone más entretenido. Recordemos que hay muchas formas de establecer una relación: donde ambas partes estan de acuerdo en que será de conveniencia, o donde será una relación abierta. O una relación para compañía y matar la soledad de ambos...
Lo que pienso es: actualmente me cuesta trabajo delimitar el amor, no sabría trazar dónde empieza y dónde acaba. ¿Acaso un "Te quiero" tiene menos amor que un, obvio, "Te amo"? ¿Cuál se da primero, el querer o el amar?
Mientras tengo el día del amor encima, seguramente tendré más dudas sobre el amor...
¿Realmente hay que tratar de entenderlo? Yo creo que no... hay que sentirlo...
¿Y luego...?

JUEGO DEL AMOR II
Algo de chistecillos para este día.
Cada año nos rompemos la cabeza para decidir qué regalar.
Y no puede faltar el chocolate o algún caramelo.
Siempre regalamos a amigos, o familiares o personas cercanas afectivamente.
Pero... ¿qué regalarle a un/una "ex"?
La revista QUO de febrero nos da unas recomendaciones:

ELLOS A ELLAS

1.- Una báscula.
2.- Un kit de rasurado.
3.- Una foto juntos.
4.- Una pelota antiestrés.
5.- Un certificado "nunca-vuelvas".

ELLAS A ELLOS
1.- Una regla para medirse el pene.
2.- Un medidor de estrés.
3.- Una tanga tuya y la nota "lo que nunca tendrás".
4.- La foto con tu novio actual.
5.- Su última carta de amor.

Ahora, te toca decir:
¿qué le regalarías a un/una "ex"?

Osito "mudo"

Osito "mudo"

Me lo comentó un muy amigo que trabaja en una agencia de relaciones públicas.
Una de las cuentas corporativas que llevan es la de la empresa productora de panes industrializados, Bimbo. (para saber quién es Bimbo, da click aquí para leer su reporte anual 2006). La empresa cuenta como "mascota" con un osito, llamado -claro está-. "Osito Bimbo".
En aquella ocasión, mi amigo se mostraba harto y molesto por la postura en materia de comunicación social de una de las empresas más grandes de América Latina.
Resulta que Bimbo tiene prácticas comunicacionales poco convencionales: nunca dan entrevistas a medios, y lo malo es que no informan de ello inmediatamente, sino que tienen a los reporteros a la espera de que mi amigo les diga algo.
Nunca reaccionan a noticias e informaciones.
El jueves de la semana pasada un columnista reconocido en Venezuela, compartió a la agencia de relaciones públicas en que trabaja mi amigo cierta información relacionada con un bloqueo comercial de gobierno de Hugo Chávez hacia la empresa mexicana. Aunque también hay que considerar que el asunto tiene un tufo más político que empresarial, porque la bomba la desató el embajador de Venezuela en México, Roy Chaderton Matos. (click aquí para leer la carta del embajador)
Bimbo publicó una carta en El Universal de Venezuela, aclarando algunos puntos de la información publicada por el columnista.
Hoy lunes, El Universal de México publica una información relacionada con aquella bomba.
Para variar, Bimbo no respondió... ante la presión de mi amigo, la empresa se limitó a publicar en  nuestro país la misma carta (textual, sin modificaciones) que envió al diario venezolano.
Mi amigo le preguntó a sus enlaces de Bimbo del porqué aún no daban alguna postura oficial o entrevista. La respuesta de aquellos, sorpresiva, inesperada... poco profesional. "Es que todavía no decidimos quién será el vocero indicado para que informe a los medios".
Me costó trabajo comprender que una empresa transnacional, que abarca prácticamente todo el mercado mexicano, no contara con una estrategia de comunicación delineada y eficiente.
Ante lo esperado, e inesperado a la vez, mi amigo me dijo: "Pero así son siempre...".
Es cuando me pregunto porqué las empresas grandes tienen enormes baches en materia de comunicación... ¿Acaso es muy difícil?
Y seguramente esos super ejecutivos en comunicación, han de reportar "Todo estable" a sus superiores.

El hábito no hace al monje...

El hábito no hace al monje...

O lo que es lo mismo, vender mucho no te vuelve un gran vendedor.
Si bien este aforismo no es del todo preciso, todo surgió hace pocos días cuando, sentado tomando café, tenía frente a mí un exhibidor de libros... Mientras algun@s curios@s le daban vueltas e intentaban decidir su compra, pasó frente a mis ojos un libro con un sello que en miles de ocasiones lo he visto, la palabra la he oído pero que nunca me había puesto a pensar en qué implicaba ese sello...
"Best Seller", o lo que es lo mismo títulos de libros que han roto récord en ventas o que en el mejor de los casos, la gente eufórica se ha volcado a su lectura rompiendo los límites del espacio y tiempo. Y fue cuando me pregunté, ¿qué hace a un libro un Best Seller?
El término no solo se aplica a libros, también contempla cds, dvds, y prácticamente todo producto comercial, pero en pocas décadas el sello "Best Seller" se ha convertido en indicador de altas ventas principalmente de libros.
Como el momento en que me pregunté ¿qué hace a un libro un Best Seller? no sabía la respuesta, me saltó otra pregunta: ¿qué suele leer la gente? ¿qué leen los mexicanos? Y el exhibidor de libros, incesante, seguía dando vueltas ante mis ojos y también los títulos de los libros, y los nombres de sus autores: S. R. Covey, y un sinfín de autores desconocidos, pero que de buenas a primeras las portadas de sus productos editoriales ya cuentan con "Best Seller".
Según he investigado, hay cierto debate entre lo que hace a un libro un Best Seller y si ello incluye al autor. Todo por la traducción del inglés al español... y bueno, ya te imaginarás los dimes y diretes de lingüistas: que si el Best Seller es, por ejemplo, "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva" o su autor, S. R. Covey.
Más allá de los formalismo lingüísticos, me lanzo a revisar la lista semanal -originaria de Estados Unidos- de las publicaciones más vendidas. Originalmente, Publishers Weekly es la revista semanal con el reporte de ventas -tal y como lo dice su nombre-, que se ha publicado ininterrumpidamente en los últimos 136 años.
El reporte del 2004, incluyó aproximadamente 25 mil reportes o críticas, de 6 mil "publicadores" (perdón por la imprecisión en la traducción, en inglés es publishers); 5500 librerías públicas; 3800 vendedores de libros; 1600 autores y escritores; 1500 librerías de colegios y universidades; 950 imprentas, filmes y un amplio espectro de medios; 750 agentes de derechos y literarios.
Ya con la onda un tanto más clara, es cuando me sigue quedando la pregunta del principio... ¿qué leen los mexicanos? Bueno, la lista no es mala... la verdad esperaba ver títulos más anodinos.
Según la última lista semanal del 2007, en México se leyeron más frenéticamente los siguientes diez títulos:

1.- Los 7 hábitos de los adolescentes - Sean Covey
2.- El Amor en tiempos del cólera - Gabriel García Márquez
3.- Las batallas en el desierto - José Emilio Pacheco
4.- Cien años de soledad - Gabriel García Márquez
5.- Los cuatro acuerdos - Miguel Ruiz
6.- Donde habitan los ángeles - Claudia Celis
7.- El esclavo - Francisco Javier Angel Real
8.- El llano en llamas - Juan Rulfo
9.- Porque a mi - Valeria Piassa
10.- Porque los hombres aman a las cabronas - Sherry Argov

Claro, comparando la lista con los resultados de los gringos, es cuando uno se da cuenta porqué el mundo anda como anda... Los Publishers Weekly reportaron del 2003 al 2005 en primer lugar de ventas El Código Da Vinci, de Dan Brown. Tres años consecutivos este hombre, quesque historiador, quesque novelista, quesque escritor mantuvo a la unión americana al filo de sus emociones con el libro que ya fue llevado a la pantalla grande (osease, el cine).
Pero la historia no termina aquí, y es cuando viene a colación lo de "el hábito no hace al monje..."... ¿Un Best Seller es, necesariamente, un buen libro? Luego, entonces, considerando los años que lleva editándose, ¿porqué El Principito (editado en 1942) no es calificado como un Best Seller? Según la lista de los Publishers, en la década del 40, del 50 y del 60 brilla por su ausencia como uno de los diez libros más vendidos... En cambio, Morris West sí aparece al menos unas cinco veces como autor Best Seller.
Y la historia se vuelve interminable: ¿un Best Seller es un buen libro o es un producto editorial de un buen escritor? ¿O es un libro que tuvo buena mercadotecnia?
De lo primero, que sea un libro de calidad literaria o que sea producto de un autor calificado como tal, me quedan serias dudas (ejemplo, Dan Brown, que para mi no me merece mucho). De lo segundo, estoy totalmente convencido: todo es proporcional a la mercadotecnia invertida en su venta.
Aquí viene algo que hace pocos meses Mariana preguntaba en su espacio: ¿qué demonios es el valor literario? Todo a propósito de que comentó que Harry Potter le gustaba (ya somo dos) y alguien en los comentarios le hizo cierta crítica de sus gustos literarios... Sigo preguntando lo mismo: ¿un Best Seller es un libro bueno, necesariamente?
Tú, ¿qué piensas?

Reivindico mis sueños

Reivindico mis sueños

He soñado muchas cosas.
Sueño despierto constantemente.
No lo digo, porque prefiero disfrutar de mis mundos imaginarios.
De niño, soñaba que volaba... Y aprendí a disfrutar del viento.
Soñaba que lo sabía todo... y aprendí a escuchar a los demás.
Soñaba que tenía alas... y cerraba mis ojos y abría mis brazos, imaginando planear sobre verdes valles.
Luego, soñaba que lo podía todo... y seguí soñando.
¿A que viene tanta lírica? Acabo de leer que hay un hombre sobre la faz de la tierra que a pesar de sus conocimientos, y de sus años, no ha enterrado aquellos sueños de infancia. Está apostando su prestigio profesional y a la física -entre muchas otras ciencias- para compartirle al mundo aquella visión que seguramente ha tenido desde niño.
Estoy hablando del profesor Shinichi Suzuki, de la Universidad de Tokio, quien recientemente ha sido catalogado de "pionero excéntrico".
Nuestro científico y su equipo de colaboradores se han propuesto desarrollar un avión de papel muy peculiar: con todas las características necesarias para que sea lanzado desde la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) y planee hasta tocar tierra firme.
El proyecto contempla pedirle a un astronauta japonés que viajará a la ISS posteriormente en el año que lance cerca de 100 avioncitos al espacio. Pero el proyecto no es así tan a lo loco: se está apoyando en la Asociación Japonesa de Aeroplanos Origami para que diseñe el avioncito de papel, por ahora con los que han estado experimentando miden 8 centímetros de longitud y pesan menos de 30 gramos.
Los materiales utilizados son especiales: el papel tiene un tratamiento especial que le permite soportar hasta 300 grados centígrados de temperatura. Hasta ahora los aviones han resistido vientos de Mach 7, es decir siete veces la velocidad del sonido. 
El Profesor Suzuki quiere involucrar a las agencias NASA y a la Agencial Espacial Japonesa, JAXA, para impulsar el diseño y desarrollo de vehículos ligeros de exploración.
La ISS está 400 kilómetros sobre la superficie terrestre y un vuelo exitoso sería el de mayor trayectoria hecho en la historia por un avión de papel.
Y también, el Profesor haría realidad muchos sueños de miles y millones de hombres y mujeres... pero daría pauta para la creación de otros sueños.
Con esto cada vez hay que pensar más claramente cuando hablamos de "sueños de papel"... porque está por cumplirse uno muy importante.
Por ello, reivindico mis sueños...

F.A.Q. II

F.A.Q. II

Hoy ando preguntoncito.
Y qué mejor forma de matar esas ansias que publicando la segunda edición de la sección F.A.Q.
Ahora la situación es sencilla.
La pregunta para FAQ II es:

¿QUÉ HACE UN NIÑO A LA ORILLA DE LA CIMA DE UNA MONTAÑA?

CITIZEN RESPONDE: Pensando cómo bajar de ahí.

¿TÚ QUÉ OPINAS?

Caifán... desde corta edad.

Caifán... desde corta edad.

En la cultura mexicana existe una expresión que denota más identidad y amistad, que otra cosa.
Más allá de las expresiones modernas, la expresión de Caifán ocupa uno de los lugares más reconocidos dentro del lenguaje costumbrista de nuestro país.
La palabra Caifán en sí no tiene significado alguno, más bien depende del papel que juega la expresión en ciertos sectores de la sociedad es lo que ha dado al cabo de los años significado propio.
Aunque actualmente no es muy usado, y de hecho es comunmente referenciado con el nombre de una banda de rock mexicano -Los Caifanes-, originalmente es el título de una película de 1966.
En aquellos años en que nuestro país no estaba acostumbrado a la palabra crisis, era muy común que se plasmara en las cintas contemporáneas una visión más estilizada de la vida social, muy distinto a partir del auge del llamado cine mexicano, donde se empeñó -y empeña- en machacar todas las miserias de nuestro país y de los que en él viven.
Para más señas, la película "Los Caifanes" trata de un viaje al inframundo -al mundo de la sociedad trabajadora y obrera- por parte de dos jóvenes de clase alta. Interpretados por la cantante, actriz y creadora de grupos musicales Julissa (y su papel de Paloma) y por Enrique Álvarez Félix (Jaime de Landa), la pareja de noviecitos una vez desintegradas sus intenciones de disfrutar la noche en una fiesta muy acá, rondan por la ciudad de México buscando un rinconcito dónde pasar la noche.
Si bien las actuaciones de estos dos actores dejan mucho que desear (Jaime de Landa se la pasa diciendo a lo largo de la cinta dos cosas: "¿Pero qué estás pensando?" y "¿Pero de qué estás hablando?"), los personajes que realmente le ponen condimento a la cinta son precisamente el grupo de amigos llamado Caifanes.
Esos amigos personificados por actores ahora ya conocidos como:el músico Óscar Chávez (el Estilos), los actores Sergio Jiménez (el capitán Gato), Eduardo López Rojas (el Mazacote) y Ernesto Gómez Cruz (el Azteca), son los que pasean por un mundo que por más cinematográfico que parezca es más real de lo que nuestra imaginación alcanza.
Así, Paloma y su compañero visitan cabarets (característicos por los espectáculos cuasi surrealistas eróticos que daban), comen -dan a entender por vez primera- unos tacos de una esquina y unas garnachas de un callejón.
Un personaje que pasa desapercibido pero que hizo historia fue Carlos Monsiváis, escritor y ensayista mexicano, cuya participación en la cinta se limita a hacerla de un Santo Clós borracho que escandaliza a nuestros fresas compañeros en una taquería.
La interrelación entre personajes está marcada por cierta desconfianza de Paloma y Jaime de Landa hacia Los Caifanes. Transportándose en un vocho destartalado, la banda de caifanes con sus nuevos amigos suben a la Glorieta de la Diana y le cuelgan ropa interior. Acuden a una funeraria y juegan a hacerse los muertos metiéndose en los féretros. Es decir, muestra -y demuestran- que para ellos no existe la ley, pero no por ello olvidan al respeto.
Una de las escenas por demás maravillosa es cuando Paloma comienza a socializar con las prostitutas del cabaret. Los personajes de las putas por momentos parece que fueron creados ex profeso para la cinta: cargadas en maquillaje, igualadas, una piel ceniza que gracias a los brillantes tonos rojos y rosados cobra vida, arrugas profundas, bien marcadas para dar cuenta de las noches en vela, admiradas y envidiosas por el look moderno de Paloma...
Es de hacer notar que el guión estuvo a cargo del escritor e intelectual mexicano Carlos Fuentes, en mancuerna con Juan Ibáñez. Según algunas referencias críticas, la cinta no tenía diálogos como tales, sino simples anotaciones e ideas. De ahí que por momentos suenen repetitivos y poco desarrollados los diálogos. Pero Los Caifanes no es una cinta con la cual uno quiera escuchar derroches intelectuales a través de los diálogos. Lo rico de la cinta es todo un aparador -con colores y texturas, realidades y sueños e incluso pesadillas- del México de mediados de la década del sesenta.
Nos damos cuenta de un Paseo de la Reforma vacío, y de la forma en que el personaje de Julissa reconoce -muy a pesar suyo- la atracción que le genera uno de Los Caifanes. Un México que dista mucho de país en debacle y a punto de desmoronarse que el cine mexicano se dedicó a captar en películas seudo realistas de la década del ochenta, y algunos ejercicios demasiado pueriles y burdos del famoso cine de ficheras.
Aquel México (el de la cinta) era uno en el que se apostaba a cierta integración pacífica entre los sectores de la población -aquel famoso binomio de ricos-pobres, que estudiosos de todas las áreas lo ven como agua-aceite-, que mediante la experiencia de vivir y ver las formas de vida de uno y otro llevaría a cierta comprensión y aceptación (¿resignación?) del papel que cada uno jugaba.
Hasta aquí una referencia a la cinta. Bueno, pues es más que sabido que el cine mexicano me causa más escozor que cosquillas. Nunca he creído ni me ha gustado el cine mexicano, por la razón de que siempre parte de la plataforma del Star System norteamericano, arriesgando poco, pero eso sí... demasiado pretensioso. Queriendo enaltecerse como una industria pujante y moderna, alejada de prototipos y condicionantes... pero cayendo en los mismos errores de siempre.
Pero está bien... lo reconozco... Los Caifanes es una cinta que me gusta mucho desde niño. Las veces que la han transmitido por tv no puedo evitar olvidarme del mundo y dedicarme en cuerpo y alma a verla.
Es una cinta considerada una de las 100 mejores del cine mexicano.
Y claro, es una cinta que no debe asustar al ver y escuchar a personajes tan variados y trazados con tal verosimilitud que no dudemos que al rondar las calles por la noche veamos a algún Gato, Estilos, Azteca o Mazacote a la entrada de algún bar del centro, en alguna cantina, taxi o simplemente buscando vivir la Ciudad.

BREVES BUDISTAS II: Buda y Dios

La pregunta más común que hacen los pocos conocedores del Budismo Tibetano, es la relacionada con el comparativo entre éste y la religión católica cristiana.
Como si se tratase de productos o servicios, siempre prevalece cierta competitividad para saber cuál religión es mejor que la otra.
Pero como yo no intento hablar mal ni de una ni de otra, qué mejor que compartir este pequeño texto donde dice -de hecho muy brevemente- las diferencias entre Buda y Dios.

El Buda no es un dios; fue una persona que:

  • descubrió cómo actualizar todos sus potenciales y trascender sus limitaciones
  • enseñó que todos somos capaces de hacer esto y nos brindó los métodos para lograrlo

El budismo no es una tradición espiritual teísta. Sin embargo, es una tradición que promueve explícitamente el respeto a las diferentes creencias y que, como todas las religiones, comparte los principios básicos de ética, amor, compasión y respeto.

S.S. el Dalai Lama ha expresado siempre que quienes tienen una religión o creencia, sea la que fuere, deben cultivarla y preservarla. Ha tenido varios encuentros con diferentes líderes religiosos y ha promovido en todo momento la identificación y enaltecimiento de los aspectos más fundamentales compartidos por las diferentes tradiciones espirituales, colocando estas coincidencias muy por encima de las diferencias.

En el budismo existen muchos budas, ya que el estado de una mente lúcida y despierta es algo que todo ser humano es capaz de lograr.
FUENTE: Casa Tibet Mexico

Es viernes... ¡y todos a descansar!

Llegamos casi arrastrando la cobija al fin de semana.
El consejo más ad hoc al respecto:  semana pesada, cansada, agotadora... por lo tanto, aprovechemos esos pequeños ratos disponibles para descansar, o en el mejor de los casos dormir.
Si bien pasamos no se cuántas horas de nuestra vida dormidos, eso no es obstáculo para que no estemos atentos a nuestro alrededor ni para que dejemos pasar la vida así como así.
Los que sí parecen que se les está yendo al vida por senda sea la parte, son los políticos gringos con eso de sus elecciones, primarias, debates y demás teatritos tan muy de ellos.
Nos queda más que claro que los tiempos electorales son agotadores -sobre todo como en México, cuando hay que apresurar el paso para que todo vaya quedando bonito y el saliente deje buena imagen, cueste lo que cueste. Lo se porque lo vi y lo viví en mi trabajo en gobierno-, que los candidatos andan como payasos de circo puebleando para que aquel que llegó con vida a las elecciones gobierne a Estados Unidos y al mundo, desde aquella famosa Sala Oval (que tal vez Bill Clinton el nombrecito del lugar le sugirió algo... por aquello de la Mónica y sus cositas debajo del escritorio).
El que de plano no llegó ni al fin de semana fue precisamente Bill Clinton, que anda muy afanoso haciéndole la chamba a su mujer, la Hilaria, para que sea Presidenta. Tan agotadoras han sido las jornadas laborales que en plena conmemoración de Martin Luther King se nos quedó dormido... lo peor fue que se encontraba en primera línea en el estrado y... bueno, la imagen quedó grabada y seguramente en el futuro ese "sueñito" (o "I have a dream", como han llamado los gringos a la siestecita de Bill) será un arma mortal durante el cierre de campaña.
Aquí pues, ese momento tan reconfortante... pero bochornoso.

Carrera de Sábado por la tarde

Era un sábado por la tarde.
Como es mi costumbre, llegué con mucho tiempo de anticipación al aeropuerto porque no me gusta estar con las manecillas palpitando al ritmo de mi estrés y presión por el tiempo.
LLegué con tanto tiempo, que al momento de documentar no pudieron asignarme sala de espera, sino hasta minutos antes de abordar me tenía que dirigir al mostrador para que me dieran la buena nueva de por cual puerta cuasi celestial partiría a cumplir mi misión laboral.
En aquella ocasión, me había quedado de ver con el Sr. Castor, mi pareja de aquel entonces, para comer juntos.
La tarde iba de maravilla, con tiempo de sobra, comimos, platicamos buen tiempo, disfrutamos los minutos y yo tranquilamente medía mentalmente mis tiempos.
Mi viaje era a Zacatecas, con la misión de tomar fotografías de una fiesta patronal del municipio Enrique Estrada. Todo el equipo -cámaras, rollos, frash, pilas- y mis pertenencias estaban más que listas. No tenía motivos para retraso de tiempo, por ello es que optamos por tomarnos, por decirlo así, la tarde el Sr. Castor y yo.
Conciente de los tiempos tan mafufos que a veces manejan las aerolíneas, donde te citan una hora antes en la sala de espera para que pases esa misma hora sentado viendo correr a los demás y disfrutando lo complicado que se hacen las vidas las demás personas, tomé ciertas precauciones: comimos en un restaurante que queda cerca de la puerta de acceso a las salas de abordar.
Además, pensé, es destino nacional, así que no creo que la sala de espera sea de aquellas que están al otro extremo del aeropuerto... o de la ciudad.
Con ese panorama e ideas, intercambiábamos comentarios el Sr. Castor y yo de esto y lo otro, sin importar el paso de los minutos.
Cuando los tiempos -según los míos y tratando de adivinar lo que los encargados y controladores aéreos tienen en la cabeza- se ajustaban a la hora en que tenía que presentarme en sala de espera, pagamos la cuenta, caminamos con esa flojera característica post comida y nos despedimos.
Me dirigi seguro de mi mismo al mostrador de información, y me dicen lo que nunca esperaba escuchar: que mi avión salía de la puerta 30, aquella a partir de la cual salen los vuelos internacionales y que, tal y como una pesadilla, se encuentra hasta el otro extremo de la terminal aérea. Como mera referencia, el aeropuerto tiene 32 puertas de salida en la terminal uno, así que imagínate el recorrido que tuve que aventarme para llegar a tiempo... ah porque eso sí, la tramitología aérea me había hecho perder algunos valiosos minutos. Y patas para qué las quiero: correr de la puerta 6 hasta la 32... frente a mi veía un largo (de hecho muuuyy largo) pasillo donde miles de personas se mueven, van y vienen. Un lugar que por más que corría, parecía que no avanzaba.
Sólo veía pasar los letreros que anuncian los números de sala... Sala 6, Sala 7, Sala 8... comienzo a perder el aliento... Sala 13, Sala 14, Sala 15, Sala 16, Sala 17... con las carreras  no quería equivocarme, así que disminuyo un poco el paso y reviso mi boleto: checo la hora, el vuelo, el destino... y sí, parece que todos los datos coincidían... Sala 26, Sala 27, Sala 28, Sala 29...
Primer obstáculo: la puerta de migración. Como es destino nacional, no hay mayor problema: solamente hay que mostrarle el ticket a la mujer policía que con su mirada de scanner revisa tus datos y verifica el porqué te dispones a atravesar esa puerta que divide unos vuelos de otros...
Primer Obstáculo superado.
Sala 30...
Ya con paso más relajado, camino pausadamente a la sala 31...
No sabía si gritar de alegría, tomar un respiro hondo o sentirme el piloto y decirles a todos: "Perdón por la tardanza, nada más le reviso el aire a las llantas y el aceite y nos vamos".
Aunque mis tiempos los calcule a puro ojo de buen cubano, no tuve que esperar demasiado para abordar...
Y ya arriba del avión, caí en cuenta el porqué salíamos de la puerta 31: el vuelo era de México a Zacatecas, y de ahí a -si mal no recuerdo- Hermosillo, al norte del país, casi frontera con Estados Unidos.
Desde entonces no me confío demasiado de los asistentes de mostrador cuando no ponen número de puerta de salida, en esos casos ya mejor tomo bastante tiempo de anticipación porque no estoy dispuesto a correr de nueva cuenta por todas las salas del aeropuerto a tal velocidad.

Por eso me gusta el automovilismo por Tv

Estaba en secundaria cuando las carreras de coches en México comenzaban a tomar auge.
Recuerdo que en aquellos días, un maestro comentó que había ido al Autódromo Hermanos Rodríguez a ver la presentación de ciertos pilotos con sus respectivos equipos -humanos y técnicos-. Su principal queja o impresión fue que lo malo de ir a las carreras es estar bajo el sol varias horas.
Desde entonces, y con más de un motivo adicional, prefiero ver las carreras de coches por televisión. Es decir, prefiero rodearme de comodidades en mi casa, que ir a batallar con el sol, la gente, el ruido, y por supuesto a los impertitentes y wanna bes que acuden a ese tipo de eventos.
Regresando a nuestros días, adquirí el reciente número de la revista ahora ya izquierdoza, llamada "El Chamuco". La publicación se convirtió en un fenómeno medio de denuncia, medio de crítica, medio informativo, en 1994, uno de los años más agrios como nación.
A saber, en ese año salió a flote el teatrito del EZLN, por ende más de mil mexicanos se sintieron indigenistas y descubrieron que los pobres de los pobres son los indígenas. También, en ese año mataron al candidato oficial del PRI, Luis Donaldo Colosio. Acto que motivó inmediatamente que todo el país volteara los ojos a Los Pinos (residencia oficial del Presidente), culpando -directa o indirectamente- al entonces Presidente Carlos Salinas.
Y a pocas semanas de haber concluído su sexenio y de pasar la estafeta a Ernesto Zedillo, la economía mexicana se desfondó al haber desaparecido millones de dólares y pesos de inversiones extranjeras. O sea, que un día teníamos dinero... y al siguiente día ya teníamos los bolsillos vacíos.
Como respuesta, y ante la incompetencia de los medios informativos del momento, diarios y revistas se volvieron el medio de información alterno o crítico a lo que sucedía en el país. Y uno de esos medios fue "El Chamuco".
Le di lectura por algunos meses, y punto. La economía se estabilizó, y la información se permeó a todos.
Pero hace pocos días mi Santa, Casta y Pura Madre quiso recordar aquellos días y compró la ya mencionada revista.
Me da pena -y mucha hueva- ver a un medio tendencioso, más bien tirándole a lo proselitista hacia la izquierda mexicana -rancia, retrograda y tan poco eficiente-.
Uno de los moneros (o caricaturistas o cartonistas) que en su momento marcó una pauta bastante interesante y que como se dice "hizo escuela", es Rius. Un hombre de aproximadamente entrado en sus 70 años de edad, que nunca ha negado su tendencia política hacia la izquierda. Es de los clásicos simpatizantes que defienden sus ideales, que quieren convencer a los demás de las bondades de la izquierda y que, estoy seguro y es digno de reconocerse, que se morirá en la raya por su ideología.
Aunque es de las personas que sólo distinguen dos colores: blanco y negro, y no existen medias tintas, Rius no oculta las que para él son las bondades de vivir mirando a la izquierda (osease, en el socialismo).
Bueno, pues en ese número reciente de "El Chamuco" (número 141), el cartonista narra su más reciente experiencia de un viaje a Cuba. Rius comienza aclarando que la última vez que visitó la isla fue 14 años atrás, dándonos a entender -y mostrándose algo predecible- que las cosas han cambiado.
Y efectivamente, hace mención de que en el aeropuerto José Martí ya no está la leyenda de "CUBA, TERRITORIO LIBRE DE AMÉRICA". El aeropuerto ha sido "más o menos remozado y modernizado". (ACLARACIÓN: Todas las citas del texto de Rius son referecnias textuales, respeté la redacción, puntuación y signos originales).
Posteriormente, se entera que en Cuba ya no funciona el peso cubano, que desde el 2006 se usa lo que llaman "peso convertible" o cucos, como les llaman. Cuya equivalencia es: con un euro, le dan 1.25 cucos; con un dólar, 80 centavos de pesos convertibles; 13.52 pesos mexicanos compran un convertible. Y claro, como el socialismo siempre ha sido bondadoso con los cubanos, a éstos les cuesta 25 pesos cubanos un cuco.
En su texto Rius dice. "Cubanas y cubanos pidiendo convertibles por los servicios que prestan al turista, por cualquier bobería que le vendan o simple y descaradamente, como una limosna (...) Si antes el cubano rehuía a los extranjeros (...), ahora es todo lo contrario: cuesta trabajo quitarse de encima a los cubanos, de todas las edades, que quieren hacer plática con el único fin de sacarle dinero al turista".
Hasta aquí, la maravillosa y desarrollada visión de Rius sobre el socialismo y sus bondades.
El artista se muestra sorprendido al darse cuenta -tal vez vivía en un sueño lúdico que lo hacía pensar en paraísos- de la miseria en la que vive el pueblo cubano.
Al adentrarse a lo que se llama Ruinas Habaneras, Rius cuenta:
"Casas viejas cayéndose materialmente a pedazos, en un ambiente de peste y suciedad, llenas las calles de basura y gente más miserable que pobre".
Las referencias a esa Cuba que tanto se cuenta en América con el paso de los años se han vuelto realidad: en las tiendas para cubanos hay realmente poco para comprar, sin olvidar que en las tiendas para turistas hay TODO... en cucos, obviamente.
En materia de medios de información el asunto también es bastante complejo. Los cubanos reciben en sus casas los tres únicos canales cubanos, que a decir de Rius son "malísimos". Y en cuanto a prensa existen 3 diarios, todos oficiales. "El sistema ha acabado con la crítica y con la libertad de expresión. Los libros que se editan en Cuba, deben ser aprobados por el Gobierno, lo mismo los libros extranjeros que se venden (en Cucos), en las librerías. Mis libros están prohibidos en Cuba", nos cuenta un Rius decepcionado de su visión ideal(izada) de desarrollo e igualdad social.
Y aquí viene otra gran referencia que se contaba en antaño: esa creación bastante bipolar de dos cubas: uno para los turistas, con acceso a todo, y otra Cuba para los cubanos: con restricciones, limitaciones y una vida muy al margen de lo mínimamente indispensable.
Aquello de que en las zonas turísticas únicamente pueden acceder los turistas, y que incluso refiere Rius, muchos de los cubanos no conocen Varadero.
Rius denuncia (o tal vez abrió lo ojos a la realidad): "Cuba tiene todo lo que busca un turista (...), y puede convertirse en uno de los destinos turísticos más importantes de la región, pero... ¡NO EN ESAS PINCHES CONDICIONES, DON FIDEL! No creando un sistema de apartheid donde los cubanos, aunque sean blancos, NO pueden estar presentes, excepto para barrer y servir la mesa... (o servir la cama)."
Al final de su relato, reproduce parte de una charla que sostuvo con un ruso, ex empleado de la embajada Soviética en La Habana. Su interlocutor explicó que veía a Cuba "Un poco mejor, pero mucho peor. (...) La productividad ha caído hasta los suelos, los jóvenes no quieren trabajar, se quieren ir de Cuba (...) y sobre todo, hay mucha corrupción".
Total, que al terminar de leer la experiencia casi religiosa de las condiciones de vida tan precarias de Cuba, y de leer a un Rius triste y decepcionado, confirmé mi decisión de años atrás: qué bonito es ver las carreras de coches, emocionarme, impactarme por los imprevistos en las carreras, todo ello...desde mi casa.
Cuba siempre será hermosa, y es aceptable que nos indignemos por sus condiciones... pero realmente hay que vivirlo para saber los alcances que tiene en la población las decisiones -buenas o malas- de los gobiernos.
Rius tuvo que ir a Cuba para ver una parte -tal vez la menos bella- del socialismo por el que siempre se ha desvivido.
¡Bienvenido a la realidad cubana, Señor!

Con poner cara de gatito mojado no basta... (2a parte)

Eso de que el dinero esté puesto así nada más, da tentación a más de uno.
Las historias de fraudes en bancos es larga, pero además de eso tiene, como todo, sus casos más sonados.
Sucede que no solamente Jerome Kerviel, uno de los casos más recientes, ha desfalcado a instituciones bancarias y de crédito. Como lo cuenta la historia, y lo refiere Nick Leeson en entrevista con la BBC, las nacionalidades de los involucrados no ha sido obstáculo para caer rendidos ante el dinero. Lo mismo bancos, que grandes empresas -viene a mi mente Enron- siempre hay uno o más de uno, dispuesto a arriesgar su libertad -en dado caso que sea llevado a prisión- con tal de tener algunos dólares más en sus manos. Y claro, en todo este cochinero siempre correrá la versión de "Aquí no lo conocemos", y se limpien las manos. Acabo de leer que el causante de unas de los desfalcos más altos de la historia, Kerviel, de 31 años de edad, fue imputado por abuso de confianza, falsificación de documentos e intromisión en un sistema de datos informáticos. En este tipo de casos la cuestión de enfoques es determinante. Tanto así que sus abogados defensores afirmaron que su cliente no había cometido "actos deshonestos".
Un caso de los más conocidos es el de un hombre llamado Liu Qibing. Como buen prestidigitador, Qibing desapareció en 2005, después de apostar erróneamente que los precios del cobre iban a caer, lo que generó enormes pérdidas.
Como su nombre no es tan común, se hizo fama rápidamente. Tanto por sus dotes de empresario-banquero, como por su nombre o sus habilidades de "nada por aquí, nada por acá", nuestro taka-taka era una figura familiar en la Bolsa de Metales de Londres, donde se desempeñaba como uno de los principales comerciantes del mercado de cobre, supuestamente en representación del gobierno chino.
Y como buen representante, tenía que poner el nombre de su país en alto. El Buró de Reserva Estatal Chino (SRB, por sus siglas en inglés), entidad oficial donde supuestamente trabajaba, negó conocerlo.
Wang Huimin, un alto funcionario del SRB, le dijo al diario londinense Times: "Nunca he oído hablar de esta persona".
Con esto podríamos pensar que los defraudadores bacarios son entes fantasmales, que aparecen y desaparecen -además de dinero- de la vista de las personas.
Otros empleados bancarios reconocen que el dinero defraudado no fue para beneficio personal -a éstas alturas ya empiezo a creer en los cuentos de hadas-, sino simplemente lo hicieron... por hacer.
Un caso así ocurrió en 2002, el operador de divisas estadounidense John Rusnak, empleado del banco Allied Irish Bank (AIB), fue acusado de falsificar documentos para encubrir malas inversiones. El jueguito le costó al banco la pérdida de US$750 millones.
Después de una investigación de cuatro meses Rusnak fue acusado formalmente ante un jurado federal.
La fiscalía dijo que Rusnak no se benefició personalmente de las pérdidas, que fueron en su mayoría en transacciones entre el dólar estadounidense y el yen japonés. ¿Es decir que la ambición no alcanza a los yenes y dólares?
Según informes, él le confesó al FBI que sus deudas se acumularon mientras trataba de concebir una táctica para recuperar el dinero perdido sin tener que admitir a sus jefes el problema inicial. Porque eso sí, quería decir que se tenía que tapar el pozo, sin reconocer que ya había un niño ahogado dentro.  En 2003, fue sentenciado a siete años y medio de prisión, luego de llegar a un acuerdo con la fiscalía.
El mercado del cobre, al parecer, es un escenario sensacional para los fraudes. Yasuo Hamanaka era el principal inversionista en cobre de la corporación japonesa Sumitomo.
Sus más allegados le decían "Sr. 5%" porque controlaba anualmente cerca del 5% del suministro mundial de cobre. En 1996, la compañía anunció pérdidas de US$2.600 millones debido a operaciones no autorizadas de Hamanaka en la Bolsa de Metales de Londres. También lo acusaron de falsificar las firmas de dos de sus superiores en cartas a inversionistas extranjeros.  Fue sentenciado a ocho años de prisión y salió en libertad en 2005.
Si los dólares son una tentación irresistible, como una pizza con doble queso o una hamburguesa al carbón, las libras esterlinas es un motín que pocos ignorarían.
Peter Young, un gestor de fondos del banco británico Morgan Grenfell, luego adquirido por Deutsche Bank, fue acusado en 1998 de haber causado pérdidas por más de 220 millones de libras esterlinas, en inversiones no autorizadas.
Según Morgan Grenfell, Young empleó dinero invertido en tres grandes fondos europeos de la compañía para comprar acciones muy especulativas.
En diciembre de 2000, un jurado determinó que no estaba mentalmente capacitado para ir a juicio, luego de que se presentara ante un tribunal de Londres vestido de mujer.
La historia no termina aquí... están también los casos de empleados bancarios que cobijados en las informaciones personales de todos y cada uno de nosotros, lucran con ellas. Es más que conocido la venta de bases de datos a empresas de mercadeo. Y tal y como lo comenta un usuario de la página de internet Robos Bancarios, algunos funcionarios de las entidades bancarias venden e incluso transfieren dinero de cuentas de usuarios a... sabrá Dios quién.
Esto nos demuestra que el dinero, tranquiliza los nervios, pero a otros los hace perder el sentido...

Con poner cara de gatito mojado no basta...

Con poner cara de gatito mojado no basta...

Una cara así prácticamente todo lo puede.
Grandes y tristes ojos serían incapaces de fechorías.
Pero, ¿qué sucede cuando se ponene esos ojos y se tiene un pasado tan oscuro como perverso?
¿Cómo es entonces de los defraudadores?
Para mi siempre ha sido un enigma enorme el cómo algunas personas hacen fraudes millonarios con la mano en la cintura, y siguen tan campantes por la tierra.
Puedo entender que alguien realice cierto tipo de robo a pequeño nivel, pero ya hablar de millones de dólares, frente a los bigotes del jefe y que nadie se sospeche algo, es cuando pienso que los cuentos de Disney tienen algo de irreal.
Esto lo comento porque un corredor de bolsa empleado por el banco francés Société Générale fue acusado de haberle estafado más de US$7.000 millones a esa institución financiera, en lo que parece ser el mayor fraude llevado a cabo por un solo operador en la historia de la banca. Lo que sí, es que al ver la cara del que pareciera ser el único responsable, Jerome Kerviel, lo que menos inspira es confianza, y menos ternura.
Aunque un día después que se anunció el desfalco, Kerviel desapareció de la faz de la tierra, hay serias sospechas de que estaría tomando el sol en alguna playa o de viaje en alguna ciudad colonial. Claro, eso haría yo si fuera el involucrado.
Ingenuamente, compañeros de este muchacho que gusta de guardarse el dinero ajeno, comentaron que no pretendía obtener beneficio personal del fraude...
Y mientras medio mundo financiero de Francia dice desconocer dónde pudo haber guardado tal cantidad de dinero Kerviel, hay quienes ven en la transacción la futura bancarrota del banco afectado, muy parecido a lo que sucedió en la década del 90 con el banco británico Barings, cuando un corredor "perdió" mil millones de dólares, costándole una sentencia de seis años y medio de prisión. A éstas alturas, ¿qué tantos son mil millones de dólares? 
En una entrevista para la BBC, Nick Leeson, el personajito que "perdió" el dinero de la sede de Barings en Singapur, comenta que lo que probablemente quiso obtener Kerviel fue algo de fama y éxito, "y probablemente el temor más grande que tuvo fue el fracaso".
Lo que le sorprende a Leeson es la cantidad de dinero tan alta que su colega de Francia logró "desaparecer", equivalente a cuatro veces el monto de aquel. En aquel entonces, 1995, los bancos se dedicaron a informar que todos los huecos que propiciaban este tipo de fraudes habían sido cerrados, por lo que nunca más volverían a pasar cosas así.
Pero Leeson comprueba que desde entonces las cosas poco han cambiado en los sistemas financieros: "Lo que pasó al banco Barings en 1995, lo que le sucedió al Allied Irish Bank dos años más tarde, y después lo que pasó con el Banco Nacional de Australia, y ahora a Sociéte Génerale son casos idénticos", afirmó este ex corredor de bolsa.
Nos da algunas pistas de aquellos departamentos desde los cuales se puede sacar dinero de forma poco honesta: "no se pone demasiada atención en las áreas donde se encargan del manejo de riesgo o en el departamento de quejas, que son las áreas donde se puede controlar el dinero".
También, Leeson nos dice aquello que todos sabemos: que a los bancos les interesa hacer dinero, por ello es que no prestan atención al tema de la seguridad en las transacciones.
¿Cómo pudo hacer el fraude Kerviel?
¿Pudo dormir tranquilo en esos días?
Tal vez sí, pues ya resuelta su situación monetaria pues no habría temas que le inquietaran.
Por lo demás, es sencillo y es una forma de operar muy común del ser humano: cuando uno ve que no le descubren, repite el acto a los pocos días... hasta que se pierde conciencia del hecho y se toma como algo normal.
Así lo explica Leeson: "Probablemente cuando en un principio él (Jerome Kerviel) se encontró ante esta situación tuvo miedo, después consiguió sobrevivir un día, una semana, luego un mes, eventualmente te empiezas a creer que la situación no es tan grave como parecía", explica.
¿Y los afectados? No hablan mucho al respecto. Es como si únicamente existiera un sólo afectado: el banco. Porque claro, a final de cuentas es un negocio y tiene que buscar la manera de recuperar el dinero.
Aún así, sigo preguntándome

¿cómo se hacen fraudes de este calibre?

Visitas Inesperadas

Semanas atrás fui al museo.
Específicamente el Museo Nacional de Arte (MUNAL), uno de los museos más bonitos de la Ciudad de México.
El motivo de mi visita -realmente "nuestra visita", porque fui con el Sr. ABcedario- fue ver una exposición de pintores españoles que días recientes había leído la reseña en una revista. Si mi memoria no me engañaba, faltaba de menos un mes para que desmontaran la famosa exposición.
Total que después de una tarde algo atropellada -donde el tráfico se empeñó en impedir nuestra llegada- llegamos a las puertas del museo precisamente cuando el reloj marcaba pocos minutos para las tres de la tarde... y primer gran sorpresa, resulta que el museo cierra a las 5, así que teníamos los minutos contados.
Comenzamos a recorrer las instalaciones y me maravillaba con las distintas pinturas y esculturas de la exposición permanente del museo. Al llevar bastantes minutos y no encontrar la sala de los pintores españoles pues decidimos consultar a un vigilante.
Con ese aire de distracción tan característico de los vigilantes de museos, nos comentó que exactamente ocho días atrás concluyó la exposición sobre la que teníamos puesto todo nuestro entusiasmo.
En ese momento no sabíamos si hacer un esfuerzo sobre humano para recordar la fecha que habíamos visto en la revista o seguir el recorrido. Por supuesto que apostamos a lo segundo: seguir recorriendo el museo.
Aunque a simple vista parece un museo pequeño, el MUNAL cuenta con instalaciones bastante extensas, haciendo prácticamente imposible recorrerlo en menos de dos horas. Además claro, como ya teníamos el plan de visitarlo íbamos armados con nuestras cámaras para tomar fotos (como buen ciudadano, pagué mis respectivos pesos -pocos- por el permiso para introducir cámara al museo).
Así que cuando menos nos imaginamos, ya teníamos detrás de nosostros a medio equipo de seguridad siguiéndonos y cerrando las puertas de las salas según íbamos avanzando. Calculo que en esas dos horas visitamos dos terceras partes de la galería. O incluso un poco menos, porque una de las salas la recorrimos aprisa por el eminente cierre del museo.
Quedamos en regresar el fin de semana siguiente... pero no hemos regresado. (Foto de la visita aquí y acá... pero recuerda regresar al blog para que sigas leyendo)
Otro lugar que visitamos hace pocos días fue el mirador de la Torre Latinoamericana, también en la Ciudad de México.
En algún momento de mi vida había oído hablar de su mirador, pero no me generaba mayor cosa.
La onda de los miradores se desató hace cosa de dos o tres años en la Ciudad, cuando se inauguró "Torre Mayor". Un edificio de 59 pisos -incluídos cuatro niveles de estacionamiento-, es decir, tiene una altura de 225 metros a nivel de banqueta. Con esas dimensiones se consideró  -por muchas razones y metros- superior a la "Latino" (teniendo ésta última 44 pisos y 182 metros). Por ende ya se considera  a "Torre Mayor" el edificio más alto de México.
Lo que sí hizo bien Torre Mayor desde el principio fue mercadear su mirador.
Por algunos años se oía hablar solamente del mirador de Torre Mayor. Ante tan apabullante publicidad ni tardo ni perezoso me lancé a ver la ciudad desde la "Mayor" altura de México. La emoción fue mucha... pero... considero que el  gran error del mirador es que por la estructura del mismo edificio, en el mirador solamente se alcanza una visión de la zona sur de la ciudad, así que el panorama era limitado. El Mirador de Torre Mayor dejó de operar luego de que los de Red Bull organizaran el lanzamiento de un paracaidista desde la cima del edificio sin haber tramitado los permisos necesarios. Hasta ahí llegó la vida del mirador de "Torre".
Y fue enconces cuando la Latino tomó ventaja.
Pero como decía antes de todo este breviario cultural, nunca antes había subido al mirador de la Latino. Es más, mi imaginación ya lo daba por desaparecido.
Pero el fin de semana pasado el Sr. ABcedario propuso subir los 182 metros.
La aventura fue interesante, sobre todo porque este mirador si es de 360 grados, así que es posible divisar la Ciudad en sus cuatro puntos cardinales.
A esa altura y gracias a que uno de los super binoculares que hay instalados se quedó "abierto", ahorrándonos dos pesos cada 75 segundos, pude ver la entrada del Palacio Legislativo de San Lázaro. La terminal 2 del Aeropuerto internacional...
Y ya fisgoneando por la Ciudad, alcanzamos a ver a una señora lavando su ropa en la azotea de su edificio. También localizamos una iglesia muy iluminada y que a la distancia se ve muy bonita, pero que nunca supimos cuál es.
El chiste se acabó cuando una mujer joven nos dijo que si le prestábamos "nuestros binoculares"... y es que la verdad si ya llevábamos pegados como 30 minutos... Y nosotros nada más oíamos que gente entraba y salía.
Ahora no hubo fotos. Nos alcanzó la noche, pero yo creo que de día o al atardecer se ha de ver realmemente maravilloso. Pero ya quedamos de ir el fin de semana con cámaras para hacer tomas a 182 metros de altura.
Ya estaré contando.

Vida y Obra

He hablado mucho de mis gustos.
Que si los gatos, que si los perros, que si la música electrónica, que si tengo un delirio por apachurrar botones, etcétera...
Pero he ocultado una parte de mi que es digna de compartir.
Mi gustos en cuestión de pinturas.
Reconozco toda expresión artística en cualquier forma, por la razón de que implica dedicación y trabajo.
Pero hay dos pintores, y una pintora que desafortunadamente no se le da el reconocimento que se merece, que son los que admiro sobre manera.
Los pintores son: Rene Magritte, M.C. Escher y Remedios Varo.
La verdad no recuerdo cómo fue que el arte de Magritte llegó a mi vida, solo recuerdo que sus primeras expresiones artísticas me maravillaron por la vida que le da a sus pinturas utilizando muchos colores. Por otra parte, es sorprendente cómo siendo pintor surrealista, sus escenas son dentro de lo que cabe, coherentes... y aquí es donde entra su magia y talento: pero siempre, en un segundo plano, una pequeña mirada al universo surrealista nos deja ver porqué se ha inmortalizado su nombre.
Recreaciones de universos paralelos, fantasiosos e imposibles, pero reales através del arte, es la puerta que nos da entrada a la escuela surrealista del pintor belga.
Muestras de sus pinturas son, por ejemplo, La Durée poignardée, The Voice of the Winds, La Condition humaine.
Por su parte, M. C. Escher llegó a mi vida desde que yo era un pequeñuelo. Y es que resulta que como decían que yo tenía talento para pintar, de niño me regalaron algunos libros de arte, y fue en uno de ellos donde por primera vez caí en un sueño profundo, lleno de perspectivas y líneas. Me impresionó la mantis religiosa gigante, sobre el pecho de un obispo, de la obra Dream.
Posteriormente, Waterfall, Belvedere y sus numerosos trabajos en madera hicieron que reconociera y conociera a Escher desde temprana edad.
Ya con los beneficios de la Internet, he conocido más obras de Escher y Magritte, y también descargado sus materiales. De Escher se ha escrito mucho, esto por los numerosos análisis que especialistas han hecho de sus obras, y han descubierto que tenía un don bastante particular en el manejo de las dimensiones, perspectivas y proyección de sus estructuras en el lienzo, aunque gran parte de su trabajo lo hizo en madera.
Ahora en navidad, el Sr. ABcedario me regaló un libro de la vida y obra de Escher, y ahí me he enterado de algunos detalles de su quehacer como artista y he confirmado mi agrado hacia el pintor.
La tercer artista que si bien reconozco estar poco informado de su vida y obra, pero no por ello no deja de maravillarme con sus mundos nebulosos, es Remedios Varo. Como acabo de comentar, ubico pocas obras por su nombre, pero sus trazos finos, claros y con un aire de ensoñación hacen que identifique con facilidad sus imágenes. Y las disfrute.
Y tú, ¿cuál es tu artista favorito?

Recuperar la historia

Hay una parte importante de mi pasado que no me interesa en lo absoluto recordar.
Y es que es simplemente explicable: es un pasado que en su momento me provocó mucho dolor, y que -como dirían- ¿como pa' qué recodarlo?
Son algunos capítulos en los que, viéndolo en retrospectiva, fui pieza clave, a manera de switch, entre dos personas que se esmeraban por hundir la ya de por si hundida relación. A partir de ese hecho, y de mucha incomprensión y lágrimas, con el paso de los años decidí hacerme ajeno a los cómos y porqués de aquellos años.
Me quedó claro responderme a preguntas duras y difíciles, y obtener por respuesta que el menos involucrado y culpable de aquello fui yo. Yo solamente estuve en ese momento, jugué cierto papel y sucedieron las cosas.
¿Influí en el clímax y conclusión de la historia? De ninguna forma. Toda huella de aquellos tiempos, con personajes y espacios incluidos, los veo como integrantes de una historia lejana, en la cual me veo remotamente involucrado para que actualmente respire tranquilo y vea tranquilamente a los ojos a todos los personajes.
Si bien ya les deseo lo mejor en sus vidas, también ya no me interesan en lo absoluto sus actos, por ello es por lo que puedo tranquilamente ver una fotografía de aquellos años que pudieron haber estado llenos de más alegría y menos sufrimiento. Que hoy en día me cuestiono a mi mismo y me pregunto hasta qué punto me dejé llevar por un guión no escrito por mi, y que pude decidir otro camino, sí, me he cuestionado. Pero también existe la convicción de que ya obtuve el aprendizaje que debi de tener -hace mucho tiempo atrás-, y que tenía que llegar el momento de reconciliarme con mi pasado. Pensarlo y visualizarlo como eso: como algo que ya fue, y que no puedo hacer mucho para modificarlo. Desde muchos años antes decidí recomenzar mi vida, y reinventarme. Tomar los actos -mis actos- como propios aquellos que sean, con sus respectivas consecuencias y decir, con la misma valentía con la que los hice: eso hice yo.
Trazar al boceto de mi historia de vida, y tratar de seguirlo al pie de la letra. Conciente, claro está, de que habrá escenarios que cambien, e incluso que muchos de los personajes que estarán presentes tendrán su ciclo en mi historia. Que no tienen que estar presentes a lo largo del proceso creativo y de producción de mi historia de vida. Aceptarlos en su momento, disfrutarlos, aprender y cuando sea necesario... dejarlos ir.
Todo esto viene a colación porque recientemente mi mother ha estado haciendo un proceso similar al que yo hice años atrás: está deshaciéndose de todo aquello que no le sirve. Específicamente con fotografías.
Me ha pasado muchas de mi infancia -¡cómo han pasado los años!- pero también de mi no tan lejana adolescencia y es ahí donde me encuentro con aquellas piezas que fueron fundamentales en su momento, pero que ya ahora representan sólo un recuerdo. Por ello es que tengo el valor de deshacerme de muchas de esas fotos.
Imágenes de un pasado, de una vida que ya no es la mía y que no me interesa conservar.
Me quedo, eso sí, con los pocos, escasos tal vez, actores y también piezas clave que me rodearon en aquel rompecabezas de vida. ¿Cuántos? A lo mucho, dos. Personas que son todavía, y que lo serán porque así lo he decidido, afectos muy cercanos y que siempre me reciben con una mirada y una gran sonrisa. Personas que también pasaron y estuvieron presentes -y partícipes- de ese largo guión.
Porque lo decidí, dejé de sufrir y opté por hacerme mi vida mucho más grata.
Recupero una reflexión del Venerable monje budista Ajahn Chah:

"Usted está sufriendo; ¡haga algo respecto a eso ahora mismo!" Él no perdía mucho tiempo hablando acerca de la paz, la sabiduría o estados nibbánicos, sino sobre la práctica de estar constantemente consciente y alerta de aquello que está pasando dentro del cuerpo y la mente en el momento presente, aprendiendo simplemente cómo observar y dejar ir.

Chan estableció en 1954, cerca de su villa natal, su monasterio de nombre Wat Pah Pong.
Sí estoy de acuerdo en recuperar parte de la historia que me traiga buenos recuerdos, experiencias placenteras. Reconociéndome actor protagónico de aquellos momentos. Pero me opongo a que pretendan y obliguen -y miren como un malagradecido- a hacer mío y seguir sufriendo por una historia que ya terminó y que no hay necesidad de retomar.
Hoy tengo más cosas que disfrutar, de las que tuve en el pasado.

Que no muera la esperanza...

Porque es cuando más hay que tener paciencia.
La esperanza quema las anguastias, amordaza los nervios y hay que esperarla, a que llegue, porque siempre se espera su presencia. De ahí su nombre: esperanza.
Benedetti lo escribió en su poema "Utopías":

cómo voy a creer
     que la esperanza es un olvido

Pero la esperanza es relativa. Claro, como todo, diría Einstein. Mientras que para algunos un cambio de jefe es la esperanza para más aprendizaje, para otros puede ser un dolor da cabeza. Todo es relativo.
Mientras que para la CIA es relativamente peligroso que aún no detengan a Bin Laden, para éste, sin embargo, puede ser una bendición de Alá que no lo encuentren. La esperanza nunca muere, dice un refrán popular.
Y como tales ejemplos, hay muchos en nuestra vida diaria, y en la historia universal.
Viene a colación el tema de la esperanza y la retividad de las cosas, porque recientemente me enteré que el super poderoso FBI reabriá el caso de un ladrón que desde hace 37 años siguen su pista.
Seguramente por cuestiones de seguridad nacional de Yankilandia es que algún agente decidió desempolvar el expediente fechado en 1971, donde se menciona a un tal Dan Cooper (que parece que no tiene relación alguna con cierta marca de mini coches de lujo).
Resulta que este hombre en 1971 abordó un avión en Portland, estado de Oregón, con destino hasta Seattle, en Washington.
Cooper, de quien las autoridades llegan a dudar de la autenticidad del nombre, en aquel entonces con unos 40 años de edad, realizó el viaje vísperas del día de Acción de Gracias.
Nuestro valiente y bellaco caballero ingresó el avión, tomó asiento -quiero pensar que en ventanilla, porque lo ladronzuleo no le quita que se maraville con las nubes-, y procedió a llamarle a la azafata. Al llegar la asistente de vuelo, Cooper le mostró una nota en la que indicaba que el maletín que portaba no era de ninguna manera su neceser, ni mucho menos sus papeles de trabajo... de ninguna manera, el portafolio contenía ¡una bomba!.
Como buen caballero, Cooper le indicó a la azafata que se sentase a su lado para que apreciara mejor el tremendo paquete que el sujeto traía consigo... un amasijo de cables y algo parecido a cartuchos de dinamita, sorprendió y quitó el aliento a la bella asistente.
Invocando a la corte celestial en pleno, a los ángeles, arcángeles, querubines, serafines y hasta a la progenitora del villano, la azafata -imagino que después de ir al baño a limpiarse... las lágrimas de miedo- procedió a ir con el capitán para compartirle tremenda noticia. Según le indicó Cooper a la azafata, tendría que decirle al capitán de la nave que había una bomba en el avión, y que exigía USD$200,000 y cuatro paracaídas a manera de rescate por los 36 pasajeros.
En el trancurso del viaje no se sabe mucho lo que pasó, pero seguramente ha de haber ido un mexicano y en medio de la crisis se puso a jugar gato con el vecino, o en caso extremo comenzó a narrar cómo se resolvería la situación en nuestro país. Al cabo que para eso de echarnos tierra somos re´buenos.
Al llegar el avión a Seattle, se le entregaron los USD$200,000 y los paracaídas y cumpliendo su palabra de hombre, entregó a los pasajeros.
Como condición retuvo a parte de la tripulación y ordenó que volaran a México -como si fuera tan fácil, este hombre sentía que andaba en taxi o algo así-. A muchos miles de altura, y en algún punto entre Seattle y Reno, Dan Cooper se aventó de la nave con paracaídas y el dinero en pleno vuelo.
Y desde entonces no se ha sabido nada de este héroe que bien pudo ganarse la vida de stuntman en Hollywood y no estar arriesgando su vida de esa forma.
Para 1976 -a cinco años del crimen- el FBI interrogó a cerca de 800 sospechosos, de los que sólo quedaron una docena que con el tiempo, y ante la burocracia de la justicia norteamericana, fueron descartados por distintos motivos.
Ni tardos ni perezosos y con tal de tener cinco minutos de fama, cientos de hombres, desde entonces, han afirmado ser Cooper, pero según estudios de ADN realizados basándose en la corbata que el criminal dejó en el avión, ninguno de ellos ha corrido con la fortuna de llevar en la sangre el linaje de los Cooper.
No fue sino hasta 1980, cuando un joven encontró parte del dinero que le fue entregado a Cooper. El monto, unos USD$5,800 dólares en billetes de USD$20 que coincidían con la serie del dinero que se le entregó.
Según Larry Carr, un agente especial del FBI que por lo que vemos no tiene mucho por hacer, Cooper parecía ser un paracaidista sin conocimientos. De lo contrario, afirma nuestro super agente, "no habría saltado en medio de la noche, con lluvia y un viento de más de 300 kilómetros por hora, llevando tan sólo un impermeable. Es simplemente demasiado arriesgado", dice el investigador a una agencia de noticias.
Además, según las investigaciones, Cooper no contaba con ayuda en tierra -alguien que lo orientara o lo pudiera haber recogido- y la visibilidad en el área en la que saltó era nula. O sea, ¿así o más tonto?
Mira que para lanzarse de noche desde varios metros de altura en plena zona perdida se requiere de agallas...
Por eso es que el FBI, preocupado por la seguridad del mundo, no pierde la esperanza de hallar a Dan Cooper...
Esperaremos pacientemente los resultados de su investigación...
¡Amén!

La Cifra

Una encuesta llevada a cabo por el gobierno iraquí y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que unas

150.000 personas perdieron la vida debido a la violencia, entre marzo de 2003 y junio de 2007.

Este sondeo abarcó entrevistas realizadas en más de 9.000 hogares en Irak.

De acuerdo a la investigación, la guerra se convirtió en la primera causa de muerte para los hombres entre 15 y 59 años, después de la invasión de la coalición liderada por Estados Unidos en 2003.

Libros 2007

No me quejo ni quejaré del 2007.
Soy de las personas que se fija más en las bondades de los años pasados que vivir en el agrio. Pensando en todo lo que NO medio el año pasado, en vez de pensar, valorar y disfrutar todo aquello que SÍ me dio.
Una de las cosas que más me maravillaron del 2007 fue en el aspecto de las lecturas que hice.
Primero, cerré el 2006 e inicé el 2007 con el libro "Me llamo rojo", del Premio Nobel de Literatura 2006, Orhan Pamuk. Retomando las tradiciones del imperio turco, Pamuk no mete de lleno a la vida, pensamientos y emociones de maestros ilustradores y sus alumnos. Con una narrativa cautivadora, detallada, que no da lugar a dudas de los ambientes en que se desarrollan las acciones.
Si bien me tardé en concluír esa lectura, fue de las sorpresas y buenos sabores de boca que en lo literario me dejó 2007.
Posterioremente, el escritor mexicano Juan Villoro llenó mis ojos con su estilo tan pulcro, fresco y si no único, si lleno de intensidad. Con "No será la tierra", arma un red de relaciones y personajes que en lo micro parecieran no tener conexión alguna, pero en lo macro nos deja ver esa fuerza tan sútil, y poderosa a la vez, que mueve a los humanos: el deseo de obtener éxito, dinero y la decadencia, en muchas ocasiones, de esos humanos.
Si me pidieras recomendar dos libros, total y con los ojos cerrados recomendaría ambos títulos que aquí comento.
Y este año 2008, bueno lo comienzo con una torre de libros en el buró de mi cama.
Empezando por Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura 2007, que con dos de sus libros me espera pacientemente a que termine de leer Mario Vargas Llosa en "Conversación en la catedral". Con sus saltos de tiempo en los diálogos, Vargas Llosa poco a poco me ha envuelto en el Perú de las dictaduras militares, con sus barrios y personajes, jóvenes y viejos en su actuar y hablar, pensando en el futuro predecible y en el pasado que no fue.
Cada noche me acompaña la compilación de cuentos -única, envaluable, intensa, mi favorita- de la editorial Sexto Piso: Contar Cuentos. Selección de 21 cuentos de artistas varios -Woody Allen, Rushdie, García Márquez, Saramago, entre otros- que donaron esos textos sin fines de lucro para la lucha contra el SIDA através de la organización Treatment Action Campaign (TAC) que desde hace algunos años combate el SIDA y V.I.H. en África. Elegidos con un gusto digno de reconocerse por la escritora Nadine Gordimer, también ganadora del Premio Nobel de Literatura 1991, nos ofrece una galería de estilos, talentos, escenarios y letras tan variadas que sería un error -enorme e imperdonable- que este libro pase a la historia como si nada.
Así pinta en lo literario mi año 2008... ¡y aún hay mas!